JUGADOR ACTITUD AZUL: DAVID DOBLAS (GIPUZKOA BASKET)

JUGADOR ACTITUD AZUL: DAVID DOBLAS (GIPUZKOA BASKET)

Antonio Rodríguez

A base de mucho trabajo y tesón, se ha ido convirtiendo en una de las estrellas de la Liga Endesa. Pero una estrella en minúsculas. David Doblas no ha sido internacional con la absoluta en grandes eventos, no ha pertenecido a equipos punteros. Siempre ha ido bastante en silencio. Granada, Menorca y su actual club son los grandes conjuntos en los que ha militado. Por eso no está entre los favoritos del gran público, aunque debiera.

David Doblas es el jovenzuelo fortachón que expuso Granada inicialmente como pívot de rotación, porque era un tipo que físicamente podía aguantar a americanos rivales, tenía buenas manos para coger rebotes, y se dejaba la piel sobre una pista de baloncesto. Limitado, lento de pies, tosco…no parecía prometer gran cosa. De los de ‘bastante tiene con vivir en ACB’. Sin embargo, paso a paso, desde la 02-03 en que debutó en la Liga Endesa, jugando 21 partidos con el C.B. Granada, no ha dejado de progresar, en estas 12 ligas que lleva jugadas.

Tal progresión arranca desde el conocimiento de sus limitaciones. No iba a convertirse en ningún virtuoso con los pies, ni un tipo rápido. Poco a poco fue aprendiendo el oficio del pívot. Para empezar, sólido como una roca y un tipo que asegura su canasta con muchas garantías. Eso se va valorando ya. Conforme han ido transcurriendo las temporadas, se ha ido definiendo en su cuerpo, perdiendo peso, más ligero y más móvil en tareas defensivas. Sale al bloqueo, recupera, va a las ayudas y le cuesta mucho menos que hace años, a pesar de ser más veterano. Pero es que esa veteranía le ha dado un conocimiento del juego, que es lo que le precia ahora como una joya de nuestra competición.

Sabe cómo proteger la canasta de jugadores que penetren, situándose perfectamente y sin hacer falta de esfuerzos supremos en ir y luego recuperar, sino siendo consciente de los ángulos entre el balón, la canasta y su defensor, al margen de saber cómo recuperar tras defender un bloqueo arriba. En ataque, ha ido mejorando su tiro en suspensión, tiene un instinto especial para el rebote ofensivo y sobre todo y como destacamos esta semana, sabe pasar a las mil maravillas. Coge el balón con su manaza y observa el devenir de la jugada, anticipándose casi a los movimientos de sus compañeros. Observa, busca la mejor opción y pasa. Desde poste alto o poste bajo. Él pasa. Si no, tiros cortos que sabe proteger de forma muy notable con su cuerpo, que para eso lo tiene.

Este resultado le vemos después de muchos años de trabajo. Trabajo que ha incluido el mostrarse en ligas de verano de la NBA en Las Vegas, para aprender cómo se juega a ese altísimo nivel entre gente que se rifan puestos en la mejor liga del mundo. Se fue moldeando poco a poco, no solamente su figura, sino su espíritu y su capacidad de liderazgo. Es un tipo que guarda bien las espaldas a sus compañeros y en quien puedes confiar en una pista. Y Sito Alonso, en ese sentido, está encantando con él.

David Doblas es un jugador, utilicemos el tópico, de hecho a sí mismo. Pero de verdad. Nunca, nunca ha dejado de mejorar. Y ahora, con más de 11 años como profesional, vemos el resultado que ofrece y comprobamos una enorme progresión en un jugador muy carismático que sabe imponerse en la pista. Y lo más importante, sabe hacer equipo fuera de ella. Un carácter afable en un cuerpo de tipo duro, pero conocedor de todo lo que hace. Este tipo de jugadores, debiéramos echarles un vistazo y disfrutar de ellos. Ejemplo por su voluntad y constancia, por mostrar cada año algo nuevo en su repertorio, es el más claro exponente de lo que es Actitud Azul. Tesón, disciplina, liderazgo, adornan su juego y su carrera. Este es David Doblas, un pívot muy especial.