PONGA UN DESTRUCTOR EN EL NÚCLEO DEL MAL

PONGA UN DESTRUCTOR EN EL NÚCLEO DEL MAL

Antonio Rodríguez

Estamos a falta de dos jornadas para la finalización de la primera vuelta, para el corte de los clasificados en la Copa del Rey. A partir de ahora, se admiten todo tipo de cábalas, apuestas y quinielas entre los implicados. Muchos (porque son muchos los que están ‘salivando’ con la posibilidad de llegar a Málaga) de los que no parecen que sufrirán para eludir el descenso, pueden justificar su temporada con la clasificación para la Copa. Siempre es motivo de éxito.

Entre los que están dentro de las quinielas que bien barajaremos estas dos próximas semanas, hay dos ‘intrusos’ a los que por plantilla y aspiraciones, ni se les esperaba ni se tenía cubierto para ellos: Iberostar Tenerife y Gipuzkoa Basket. Y es curioso que hablemos de ellos dos esta semana, cuando los primeros fueron vapuleados en Valencia (92-67) y los segundos no consiguieron amarrar en casa (76-78) una victoria decisiva ante Laboral Kutxa, a pesar de contar con 14 puntos de diferencia en el 2º cuarto. Pero sí es motivo son motivo por una trayectoria global en esta Liga Endesa 13-14, donde sí están avalados por muchos éxitos.

Ambos equipos comenzaron de forma humilde, como único y común propósito de no descender. Y entre buen ambiente de equipo, excelentes entrenadores, y rachas victoriosas -de las que ahora se llaman dinámicas ganadoras y ensalzan tanto-, pues ahí les tienen, a punto de lograr tal éxito. Sí, tales condicionantes son más que justificación como para llegar allí. Pero es que además, viéndoles jugar, creo que tienen un elemento en común algo que les han desmarcado de otros equipos de “su liga”: pívots pasadores.

En un artículo la pasada semana, al Iberostar Tenerife lo ensalzamos por su juego de pases. Son los mejores pasadores de la Liga Endesa, decíamos. Porque son de los que mejor lo hacen y sobre todo, porque se atreven a pasar más que ningún otro. Y una de las claves de esa circulación, es tener un gran pasador en las inmediaciones de la canasta, en el poste, en “el núcleo del mal”. Ahí están tanto Blagota Sekulic, como por encima del resto, Luke Sikma. De hecho, una de las razones por las que se fichó a Luke Sikma, la razón por la que destacó en La Palma primero y en Burgos después, la justificación para que los scouters y entrenadores que estaban en Las Vegas el pasado verano, tomando notas desde las gradas en el Summer League de la NBA, era su capacidad de pase.

Bien, pues eso surte un efecto devastador de cara las defensas rivales. Es de lógica: dar un buen pase cercano a canasta, será muy proclive a que la jugada acabe en canasta, que dándolo a 7 metros. De cajón. Eso que el entrenador de mi pueblo, cuando éramos niños, ya nos decía que nos fijásemos en Jabbar o nos hablaba de un tal Wes Unseld que él conocía, la capacidad de destrucción que genera.

Sikma lo tiene. Sekulic, también. Ahora viajemos unos cuantos miles de kilómetros al norte: a San Sebastián. Con una plantilla apañadita nada más, esa que Sito Alonso confesó en el programa radiofónico “Tirando a Fallar” que “ahora tenemos jugadores que cobran en una temporada lo que algunos el año pasado cobraban en un mes”, cuenta entre su repertorio una notable circulación de balón, haciendo mucho hincapié en el juego desde lado débil, donde suelen recibir sus tiradores en buenas posiciones (clave del éxito, por ejemplo, que Jason Robinson tenga unos números anotadores tan destacados). Y aquí es donde entra el jugador al que queríamos hacer mención: David Doblas. David, hombre de no mucha movilidad (aunque curiosamente, con la edad va adquiriendo más), pero sí fuerza, voluntad y contundencia, tipo que se marcó una extraordinaria primera mitad el pasado Domingo en Illumbe, sí es un jugador que desde poste, sea bajo o alto, sabe pasar y muy bien. Y ese nexo de unión entre el base con balón y el tirador en posición abierta para una opción clara de decidir tiro, pasa por tener un tipo como David Doblas, que de este oficio sabe mucho.

De ahí que, uno repasa ciertas plantillas y se hace de cruces, porque no entiende que con ciertos nombres, haya equipos que puedan llegar a puestos tan altos en la clasificación. Tienen mucho mérito y muchos motivos para estar ahí. Pero su estilo de juego es tozudo y suele ser camino de éxito, porque es el más correcto. Si tienes pasadores, en este caso destructores en el núcleo de una defensa, donde más daño puedes hacer, tendrás más posibilidades de lograr objetivos. De llegar a Málaga.