FERNANDO SAN EMETERIO, EL IMPACTO DE UN MOMENTO

FERNANDO SAN EMETERIO, EL IMPACTO DE UN MOMENTO

Antonio Rodríguez

Hay acciones que marcan a un jugador, a un equipo. Que marcan la historia. ¿La recuerdan? Siempre quedará en nuestras retinas, grabado como uno de los momentos más memorables de la historia de nuestra competición. Nunca más olvidarás el nombre de ese jugador. El impacto de un momento te conduce a ser leyenda.

Y eso logró Fernando San Emeterio. Ante uno de los mejores equipos de la historia de la Liga Endesa, el F.C. Barcelona de la temporada 09-10, campeón de la Copa del Rey por aplastamiento, campeón de la Euroliga casi por el mismo motivo, y se encontró con el Caja Laboral que, con factor cancha en contra, le arrebató el título liguero por 0-3. Hay que estar ahí, hay que tener los arrestos de encestar eso y tener fe. En esa canasta y en lograr el título. Los aficionados baskonistas aquel año, salieron a celebrarlo a la Virgen Blanca como nunca.

Fernando San Emeterio hoy día es la imagen de Laboral Kutxa. Santo y seña de un equipo y el espíritu de una ciudad. Un jugador que ha sido capaz de encandilar a todos los entrenadores que ha tenido. Su ética de trabajo por delante, le han hecho ser estandarte de allá donde ha estado. Si nos referimos a la primera imagen, a la bandeja más el tiro adicional que dio el título al Caja Laboral en 2010, ¿recuerdan cómo empezó esa temporada? El club baskonista habló con él para que buscase equipo el verano previo, porque no contaban con él. Dusko Ivanovic viendo sus entrenamientos en pretemporada, le otorgó una oportunidad. Les dio el título. Fernando es de una estirpe diferente.

Y ya se le intuía a este mozalbete con 18 años, que iba a ser especial. Aquí lo ven con la selección española junior en 2002, defendido por Sasha Vujacic. En el afamado torneo de Mannheim, los 38 puntos y 15 rebotes en las semifinales para derrotar a Estados Unidos, tuvieron gran eco mediático. De hecho, www.acb.com, dando sus primeros pasos como web, dio bastante bombo a tal noticia. Era el líder de una generación (que albergaba los nacidos en 1984 y 1985), donde destacaban Rudy Fernández, Rodrigo San Miguel, los hermanos Urtasun y donde en el banquillo, jugando muy poco debido a su sobrepeso, encontrábamos a Marc Gasol, otro de los del trabajo por bandera.

Fernando San Emeterio siempre ha sido un tipo aguerrido, sobre todo en defensa. Su voluntad por tener intensidad en ambos lados del campo, le ha hecho mantener una gran actitud defensiva siempre. Aquí le vemos con el Fórum Valladolid, el equipo que le vio nacer, ante una de las estrellas de la Liga Endesa del momento: Marcus Brown. No achantarse ante nada.

Ya lo hemos dicho. Tener fe en cada una de sus acciones. Su potencia física le valió para entrar a canasta ante Terence Morris y alcanzar una liga como vemos en la primera instantánea, o en partidos de liga regular, tener la misma convicción. Akasvayu Girona, su segundo puerto, también fue testigo de ello. Protección perfecta del balón con el cuerpo. De manual.

Y ya puede ser un gran intimidador como es el caso de Fran Vázquez, que entrará a canasta siempre con éxito, dejándose el alma en ello. Girona vivió efímeros momentos de gloria con aquel Akasvayu, ganando incluso competiciones europeas. Al margen de su triste final, para la historia quedan acciones como éstas de Fernando, codeándose con los más poderosos. Parecía que era un guión escrito de cara a nuestro protagonista.

Laboral Kutxa esta semana ha retomado el vuelo. Unicaja y F.C. Barcelona han sido sus víctimas. Bajo la capitanía de Fernando, los baskonistas empiezan a parecerse a lo que realmente son. San Emeterio no ha estado exento de lesiones, como casi la totalidad de sus compañeros esta temporada. Sin embargo, su ausencia en la Liga Endesa se resume a un sólo partido. Sus estadísticas en algunos partidos no son importantes. Los problemas físicos le aquejaban, pero él estaba en pista. Obligación de capitán.

Un tipo humilde, que tenía los mismos ojos de admiración cuando compartió vestuario con Juan Carlos Navarro al ser convocado por primera vez en la Selección Española en el verano del 2010, que durante la celebración de la Copa del Rey de Valladolid’98, veía al propio Navarro, junior aún, lanzar a canasta en sesiones de entrenamiento ante la mirada de nuestro protagonista con 14 años, voluntario para aquel evento. Desde el Mundobasket de Turquía’2010, siempre ha sido un fijo en el Equipo Nacional.

Son ya 29 años. Aún queda cuerda si le respetan las lesiones. Un tipo que sin ser señalado para ello, ha conseguido estar permanentemente arriba. Fernando San Emeterio ha encontrado su hueco entre las estrellas de la Liga Endesa. Su mirada de reojo muestra timidez ante el entorno. Es un ídolo que parece no estar acostumbrado a ello. Solamente tiene mirada fija y permanente hacia el reto del siguiente objetivo, seguir ganando, seguir haciendo grande a su club.