EL EQUIPO DE LA SEMANA: UNICAJA

EL EQUIPO DE LA SEMANA: UNICAJA

Antonio Rodríguez

Ganar en el Palau Blau Grana es inmensamente difícil. Sus viejas vigas y gradas acogen a un público que convierten el recinto en una olla a presión en los últimos minutos. En el Palau siempre ha sido así. Por eso, es muy difícil rematar victorias visitantes. Y por eso Unicaja, que llevaba una notable actuación hasta el momento en que un triple de Carlos Suarez volaba hasta la red, a falta de 04:36 y situando el electrónico en un 59-70, acabó sufriendo lo indecible para conseguir llevarse el premio a la costa malacitana (67-74). Tuvo que ser un mate de Fran Vázquez, palmeando una entrada de Granger, para casi sentenciar con un 67-72 a falta de 01:21. Durante ese periplo, Joan Plaza tuvo que solicitar dos tiempos muertos, pidiendo calma y convicción en las acciones de sus jugadores y posteriormente para reordenar líneas, tras un parcial de 8-0 de los azulgranas.

La victoria malagueña tiene más mérito aún si cabe, si contamos que prácticamente tiraron sus 3 primeros minutos de partido, donde su nuevo entrenador se vio en la obligación de pedir tiempo muerto, porque llevaban una desventaja de 11-2, que supieron remontar. Me gustó la forma que tuvo de ganar Unicaja, sobre todo tras la desagradable derrota -con el viaje incluido- en Turquía, en campo del Galatasaray en Euroliga. Y me gustó, porque se mostraron agresivos jugando en ataque, entrando a canasta, forzando en la zona, mientras que por momentos, los azulgranas se perdían en tiros exteriores. Ya sabemos que Plaza ha inculcado un sello defensivo de mucho tesón durante los 40 minutos, mucha presión al balón y asegurando su tablero, con el claro ejemplo de Vladimir Stimac, un jugador muy limitado técnicamente, pero aseguró los rebotes defensivos en la marcha del marcador y en los últimos minutos, cuando los fallos de Navarro eran dagas en el corazón azulgrana, puesto que no había opción a segundos tiros.

Este Unicaja, a pesar de todas sus novedades, parece tomar forma para lograr que este año sea el “Año I después de…” lo que quieran poner a continuación. Una larga travesía de años decepcionantes, que por lesiones continuadas o falta de rumbo, hacía tiempo que no empezaban así (nos remontamos hasta la temporada 08-09, con un 10-2 de arranque). Y resulta sorprendente con la cantidad de jugadores nuevos en su plantilla. Son 7 las incorporaciones este verano. Y lo más curioso es que los ‘veteranos’, los que continúan, fueron fichados todos para la temporada 12-13. O sea, que el jugador que más tiempo lleva en el club, son 2 años, con la excepción de un Fran Vázquez que ya disfrutó de dos periplos previos en el club malagueño (cuatro años en total).

En estos casos se suele pedir paciencia en los inicios. Pero la gerencia del Unicaja llevaba ya demasiado tiempo pidiendo calma en las primeras jornadas a sus aficionados, que se habían aplicado el cuento del ‘lo que mal empieza, mal acaba’. Por eso, para esta Liga Endesa 13-14, había una exigencia mayor por un público decepcionado y una casi prohibición a no fallar. Y de momento, van por el buen camino.

Nos vamos acercando a fechas navideñas, llenas de celebraciones, pero esas que también hacen ver a los equipos, subidos a las pilas de regalos de estas fiestas, la Copa del Rey al horizonte. Unicaja, por el hecho de ser anfitrión no tiene la preocupación de buscar una clasificación, que al día de hoy, tendría más que garantizada. Pero sí la de estar en condiciones para la primera gran competición que afrontaría en su casa. El caer en cuartos de final, a las primeras de cambio, en las dos ediciones disputadas en Málaga (2001 y 2007), siempre fue una espina y un desencanto a una afición, que ahora se la debe ir alimentando en ilusiones.