TIPOS ESPECIALES… QUE JUEGAN A BALONCESTO

TIPOS ESPECIALES… QUE JUEGAN A BALONCESTO

Antonio Rodríguez

En “La simpatía la eliges tú”, hemos seleccionado algunos de los correos que nos habéis enviado. En verdad que siempre hemos dicho que el baloncesto es un deporte diferente, donde al gran mayoría de nuestros ídolos son tan asequibles como normales. Juanma Iturriaga, agasajado durante todos los fines de semana por las pistas españolas, entiende perfectamente que la fotografía por la que se le requiere, alegra ese rato a la gente. Tiene ese convencimiento y no se niega a ninguna. Incluso reconoce que ahora entiende eso mejor que en su etapa de jugador.

Con los actuales jugadores de la Liga Endesa, sucede lo mismo. Pero algunos parece que tienen una tarea de hacernos felices, aunque sea con un gesto, porque conocen el secreto de sus éxitos: los aficionados. Asumen que sus trabajos son privilegios que sustentan, como todo espectáculo, fans receptivos a lo que les puedan brindar.

Aquí van algunas de las historias que nos habéis enviado:

  • Para mí, Jaycee Carroll. Aparte de ser un jugador que siempre está dispuesto a hacerse fotos con todo el que se lo pide, yo he llegado a entablar cierta amistad con él. Resulta que jugando en el Gran Canaria, mi mujer se hizo amiga de su esposa vía Facebook. Empezaron a hablar durante los partidos y terminaron viniendo ellos dos junto a su primera hija, a casa a cenar. Un tipo totalmente cercano con gente a la que no conocía de nada. Ha tenido detalles como el día de mi cumpleaños, regalarme sus botas firmadas, cuando nació mi hijo, nos regaló unas zapatillas diminutas para el bebé, compradas por él en persona. Y lo mejor de todo: estando yo de vacaciones en Salamanca, un 1 de Enero, se pegaron el viaje de tres horas desde Madrid solamente para comer con nosotros y se volvieron, porque él tenía entrenamiento. Seis horas para una comida.

(Miguel Ángel Garzón)

    Tengo 2 hijos a los que les encanta el baloncesto y cuando pueden, van a la caza de fotografías o autógrafos. Y aunque hay muchos my amables, me gustaría destacar a Henk Norel. Su ejemplo como deportista y como persona, fue un referente a seguir para mi hijo, que también se lesionó del tobillo y tuvo que ir al pabellón, al igual que él, con muletas. Nunca se quejó y fue a los partidos a animar, como hacía Norel con sus compañeros. A pesar de su lesión, se paró con mi hijo a hacerse una foto juntos.

(Lydia Orós)

  • Mi anécdota sucedió el 8 de Abril de 2012, en los pasillos del Príncipe Felipe de Zaragoza. El CAI Zaragoza jugaba frente al Barcelona y yo, siendo voluntaria del CAI, puedo acceder a los túneles de vestuarios. Al acabar el partido, estaba muy cerca de los vestuarios del Barcelona con mi camiseta de Juan Carlos Navarro, mi jugador favorito desde la infancia. Estaba nerviosísima en ese momento, mi corazón iba a mil. Cuando se acercó, saqué el rotulador y como pude, lo destapé para que me firmase la camiseta. “De tu amigo Juan Carlos Navarro” me firmó. De los nervios, empecé a temblar y hasta a llorar. Al verme así, me dio dos besos y me dijo “encantado de conocerte”. Tengo la camiseta como un trofeo, enmarcada en mi habitación. Lo mejor es que, desde aquel día, cada vez que viene por Zaragoza y me ve en los túneles, me pregunta de forma sincera, con una sonrisa, “¿qué tal estás?”. Tan simple y tan importante para mí. Gracias a estas cosas, sabes diferenciar a las buenas personas que juegan a baloncesto.

(Jessica Aznar Tapia)

  • Uno de los fichajes que más expectación me creó a mí al menos, fue el de Berni Rodríguez aquí, en Murcia. Alguno de mis amigos ya le había pedido un autógrafo, y parecía muy accesible, aparte de ser siempre muy simpático. Un día, mis amigos, mezcla vacilada, mezcla broma, le pedimos que se hiciera una foto con la mano en la oreja, como el gesto que él hace cada vez que anota un triple. Inicialmente nos dijo que eso era una cosa suya, un poco privada. Pero al ver a todos mis amigos que posaban para la foto con él, con la mano en la oreja, no le quedó más remedio, encantado y entre risas, nos la hicimos todos. Nos gustó mucho su sencillez.

(Manuel Arroyo Vázquez)

Siempre recuerdo la anécdota que cuenta Arsenio Cañada, habitual narrador de los partidos en TVE sobre David Doblas, que les aseguraba que invitaría a todo el equipo de la tele a pintxos por Donosti en caso que fuesen a cubrir un partido de su equipo, el Gipuzkoa Basket. “Y el tío, ¡vaya que cumplió su palabra!” recuerda Arsenio, que lo tiene como un tipo simpático, afable y muy divertido. Siempre decimos eso, que nuestros jugadores son especiales. A lo mejor va a ser cierto.

Si queréis contarnos vuestra historia, sería magnífico añadir una columna, dos, varias, con vuestras vivencias. En el fondo, la simbiosis con nuestros ídolos es una cosa maravillosa.