EQUIPO DE LA SEMANA: VALENCIA BASKET

EQUIPO DE LA SEMANA: VALENCIA BASKET

Antonio Rodríguez

Pues sí, por segunda ocasión en esta temporada, Valencia Basket se asoma a esta sección de “El Equipo de la Semana”. Lo tiene ganado y más que merecido. Llegaba a la 8ª jornada como segundo clasificado de la Liga Endesa y con unos números en anotación que causaban escalofríos:

  • 90.3 puntos de promedio por partido (1º Liga Endesa).
  • 50.9 % en tiros de campo (1º Liga Endesa).
  • 43 % en tiros de 3 (2º Liga Endesa)
  • 24.1 puntos de diferencia respecto al rival en sus victorias
  • 7 partidos ganados de forma consecutiva.

Y allá que se plantan ante el Herbalife Gran Canaria, otro de los gallitos, de los que hasta ese momento, tenían en su poder el curioso factor de no haber perdido a domicilio. Y los locales, de no haber perdido en casa. Y este premio se le otorgamos al Valencia Basket nuevamente, porque ganó un partido atípico para ellos. Ir perdiendo al descanso con 7 puntos de desventaja, tras haber anotado tan sólo 29 puntos, con unos pírricos 2/13 en lanzamientos triples, no daba lugar al optimismo. Máxime cuando en la reanudación, con un baloncesto tristón como no se le había visto en toda la temporada, llegaron a tener hasta 13 puntos de desventaja (30-43, min. 24). Y ahí salió al relucir la pasta de la que está fabricado este Valencia Basket en la tercera temporada al cargo de Velimir Perasovic.

A un desorden palpable en ataque, perdidos en lanzamientos exteriores, se comenzó una remontada basada en más balones interiores en ataque y sobre todo, sobre todo, partiendo desde la defensa. Rafa Martínez nos confiesa en la entrevista de esta semana que de este grupo, hasta 11 jugadores pueden adquirir protagonismo de forma notoria. Y el motor, en este caso defensivo, para cimentar una nueva victoria, comenzó con tres acciones de Serhiy Lishchuck. Evitar una bandeja de Bellas cuando estaba solo en un contragolpe, tras una gran recuperación en forma de cabalgada, un tapón estratosférico a Javi Beirán, que lo tumbó en el suelo y la intimidación suficiente como para hacer fallar un mate de Tavares, levantaron al pabellón y a su equipo, porque a partir de ahí, corrieron, anotaron e igualaron la contienda hasta llegar a empatar a 45 (en parcial de 15-2), apoyados en dos triples de Rafa Martínez, que fue el alma del equipo en los momentos de eclosión local, aprovechando buenos bloqueos directos y la facilidad que tiene para escaparse de diferentes tipos de defensas en esa situación.

Cuando se niveló el electrónico en el último cuarto, con tiras y aflojas con ambos equipos protagonistas a cada ataque, con Justin Doellman volviendo a ser referente anotador (13 puntos, aunque un mal día en ataque con 4/13 en tiros de campo), fue otro de los compañeros, Oliver Lafayette, quien con dos triples de manera consecutiva, encarriló y puso distancia de por medio (61-56), algo que nunca fueron capaces los taronjas de conseguir hasta entonces. Cultura del esfuerzo. Claro.

Esfuerzo y recompensa en una excelente defensa que desde el crítico 30-43, forzaron al Herbalife Gran Canaria a perder dos balones y fallar seis lanzamientos a canasta en los siguientes minutos, para cristalizar el 15-2 de parcial ya comentado. Momentos en los que la presión a los exteriores del trío Rafa Martínez, Oliver Lafayette y Romain Sato, llegó a ser irrespirable para los hombres de Pedro Martínez. Ahí ganaron la primera e importante batalla.

Este equipo valenciano tiene un carácter muy especial este año. Sabe sufrir y sabe ganar. El éxtasis que por momentos tuvieron y trasladaron a los aficionados en el tercer cuarto, es la traducción de un convencimiento por vencer y una fortaleza mental que no deja de ser el trasfondo para todos los éxitos cosechados en esta Liga Endesa 13-14. Defienden, corren, anotan y se gustan. Y eso es maravilloso, porque se ve un baloncesto muy fluído, un baloncesto con pocas ataduras y mucho a la decisión individual de cada jugador por tomar decisiones, porque creen que en ese momento particular, hacen lo correcto. Confianza se llama a eso. Por ello, supieron salir triunfantes de una manera más sufrida, más extraña, en la pasada tarde del Domingo. Por ello llevan 7 victorias consecutivas y ninguna ha sido una cuestión de azar. Por ello, su enfrentamiento al Real Madrid en fechas navideñas, habrá también que subrayarle en rojo en nuestro calendario particular, porque puede ser una maravilla como espectáculo deportivo.

Por todo ello, Valencia Basket repite. Cultura del esfuerzo. No es para menos.