JUGADOR ACTITUD AZUL: MARCUS ERIKSSON (LA BRUIXA D’OR)

JUGADOR ACTITUD AZUL: MARCUS ERIKSSON (LA BRUIXA D’OR)

Antonio Rodríguez

Uno de los mayores maestros con los que me he topado en esta mundo del baloncesto, es Wayne Brabender. Wayne es una de aquellas personas que consideran el baloncesto como un arte y como si de lecciones de kung fu se tratara, intenta inculcarlo con la misma pureza que él aprendió hace unos años, en su Minnesota natal. “It´s all about fundamentals”, es una frase que siempre hemos oído miles de veces cuando se define a Tim Duncan. El baloncesto, como juego tiene unas reglas para ejercitarlo. Y si observas y asimilas las explicaciones de Brabender, que parece tener sus esencias en un pequeño tarro, serás un buen jugador de baloncesto. Seguro.

Esta introducción viene de perlas para definir la figura de uno de los jugadores más prometedores y sorprendentes de la Liga Endesa, que el próximo 5 de diciembre cumplirá 20 años: Marcus Eriksson.

Sus 21 puntos al Valladolid en la última jornada deben ser una muestra que este joven no debe pasar desapercibido para nadie. Y es que cuando se es un tirador, con todas las letras, no es necesario adjetivizarlo con nada más. Se es tirador, punto. Así es Marcus Eriksson. Recuerdo que Brabender, en uno de las facetas donde más énfasis ponía como fundamento inicial y primordial, sobre todo y más concretamente del tiro, era el agarre del balón. Eriksson es un maestro en esta faceta. Cuando recibe el esférico, su agarre es tan perfecto, que ya está preparado para levantarse y tirar, con la habilidad que le caracteriza para tener las piernas colocadas casi siempre. Levantarse y tirar.

Sobre Eriksson hay varios vídeos en la red de su etapa en junior, con la selección de Suecia, en las categorías inferiores del F.C. Barcelona o incluso de paisano lanzado triples, donde se aprecia que al recibir, su agarre del balón es tan perfecto, que tiene las manos colocadas para un gesto muy rápido en tiro. Bum. Rival muerto. Además, con esos brazos tan largos, luce bastante su mecánica, siempre perfecta, fácil, innata, como la podía tener Reggie Miller, por etiquetarlo con algún jugador que lo ejecutaba con gran sencillez.

Debutante con 16 años en la Liga Endesa con Manresa (el primer equipo que le trajo a España para posteriormente, hacerse el club blaugrana con sus servicios), este alero de dos metros de estatura, es un jugador letal en ataque. Primero, por su rango de tiro. Puede anotar desde distancias muy lejanas. Y como sabe botar el balón (más con la derecha que con la izquierda, es cierto. Cuando busca la izquierda es para tener uno o dos botes previos al tiro), entra a canasta, no frecuentemente para ir hasta el aro, sino para levantarse en suspensión corta con gran perfección. Otra maravilla técnica, cada vez más en desuso y que es letal en el baloncesto por la enorme complicación que tiene para defenderlo. Ni su defensor está preparado para dar respuesta a un tiro a medio camino en una entrada, ni los rivales que protegen la canasta están a una distancia lo suficientemente cercana para taponar ese tiro.

Su entrenador, Borja Comenge, que bien lo conoce, puesto que ya lo era en las categorías inferiores del F.C. Barcelona, sabe poseer en él un chaval de carácter, susceptible de tener una futura estrella en nuestra competición. Muestra carácter y gracilidad jugando. Lo que hace, le sale muy fácil. Y lo hace en silencio, porque desde que llegó a España, curiosamente siempre hay alguien que parece eclipsarlo, que parece estar condenado a trabajar en la sombra. En los dos años previos, cuando estuvo en el club azulgrana, todos los honores eran para el alero croata Mario Hezonja, otro gran valor de nuestra Liga Endesa. Y ya en Manresa, al inicio de esta campaña, fue Magnus Larsen quien acaparó todos los focos en el rinconcito del Nou Congost, mientras él, seguía a lo suyo. Que ya lo ven, es anotar.

Desde el paralelismo que da el estado de Minnesota a los recintos deportivos en Suecia. Parece que desde el frío en ambos lados, hace 50 años había un joven con una enorme facilidad para este juego llamado Brabender. Hoy día, desde Suecia, existe otro chico con esa facilidad para jugar y tirar, que además tienen en común, que sus habilidades son expuestas en las canchas de nuestra Liga Endesa. Y eso, para quienes sabemos disfrutarlo, es maravilloso. Ir cada fin de semana con la mentalidad y el convencimiento que vamos a disfrutar de jugadores así, en todos y cada uno de nosotros, es también ACTITUD AZUL.