EL EQUIPO DE LA SEMANA: LABORAL KUTXA

EL EQUIPO DE LA SEMANA: LABORAL KUTXA

Antonio Rodríguez

Laboral Kutxa parece navegar en una tempestad constante. Los monstruos en forma de lesiones, que parecen sacados de novelas de Julio Verne, siguen acechando al conjunto baskonista y de forma despiadada. Como hacía tiempo que no se veía que tal plaga cebarse tanto en un club como el que preside Josean Querejeta, desde hace mucho, mucho tiempo.

Por eso, es justo reconocer, que tras la victoria en Valladolid en la jornada 5, el poder derrotar al Unicaja en esta última (82-75), le otorga a la plantilla que dirige Sergio Scariolo, como el equipo de la semana en la Liga Endesa. Este encuentro se ganó con casta, que de eso saben mucho en la parroquia vitoriana, pero que en esta 13-14 se había mostrado a cuentagotas. Ahora hubo convencimiento por encima de todo de que tenían que ganar, y aunque paradójicamente se sentenció el choque con un golpe de suerte como no se ha visto en toda la temporada (un triple de Thomas Heurtel que inicialmente era un pase bombeado para Pleiss, que acabó entrando y dejando en el último minuto la renta en unos insalvables 7 puntos para los malagueños), es de ley decir que Laboral Kutxa ganó porque creyó en ganar como nadie.

Con la -una más- baja de Andrés Nocioni por un leve esguince de rodilla en la última jornada de Euroliga ante CsKA Moscú, los baskonistas tuvieron mucha cabeza para saber que Tibor Pleiss debía ser su bastión. Exceptuando un excelente primer tiempo en Sevilla, Pleiss no había destacado así desde las dos primeras jornadas. Y en la actualidad, debe ser uno de los jugadores más determinantes de la Liga Endesa, porque acaparaba gran parte del juego local cuando mejor funcionaba el equipo. Excelentes triangulaciones en pases para recibir balones bombeados, acertadísimas continuaciones tras bloqueos y esa atmósfera de acaparar la atención de las defensas para que Leo Mainoldi y por extensión, los exteriores del equipo (destacando a David Jelinek), pudieran tirar con comodidad desde la línea de tres puntos, fue un guión que comenzó a escribirse desde el minuto uno. Joan Plaza solicitó tiempos muertos, cambió a defensa zonal, cambió de asignación, pero le costó muchísimo minimizar la aportación del alemán (16 puntos y 75% en tiros de campo).

A grandes males, grandes remedios y en este caso, el que pueda disfrutar de minutos Ilimane Diop, le hace ejecutar cada vez con más acierto todas las horas de entrenamiento que lleva detrás (que comienzan a notarse), saber dónde situarse para recibir balones doblados bajo el aro y en qué momento, tanto como mostrar su acierto en los tiros libres (3/3 en el enfrentamiento del domingo), que son la punta de una mejora ostensible en el tiro, tanto en mecánica, como en confianza.

Los sistemas de Scariolo comienzan poco a poco a cristalizar y aún teniendo rivales tan complicados como Unicaja delante, se va viendo que el lento proceso inicial de acoplamiento, sin que entrase pavor por las derrotas (y las ha habido. Pero es otro signo de distinción para ensalzar en el Laboral Kutxa) y los resultados salen. Su juego era fluido, bastante armonioso y en ocasiones muy rápido, dando por sentado que con dos bases como Heurtel y Hodge, con jugadores rápidos con los que se cuentan, el correr, el forzar el ritmo de partido a ser mucho más rápido, no cuesta ni duele entre los jugadores. Y bien que lo irá agradeciendo la parroquia.

No sabemos si los resultados deportivos se irán mejorando. Pero tras lo visto en estas últimas dos jornadas, Laboral Kutxa ha subido peldaños, continúa subiendo, y de momento, por su importantísima victoria ante Unicaja (que les sitúa con 3 victorias y 3 derrotas en 10ª posición de la tabla clasificatoria), se merece el calificativo de “Equipo de la Semana”.