CAJASOL, SUMA Y SIGUE

CAJASOL, SUMA Y SIGUE

Antonio Rodríguez

La pasada semana nos hicimos eco de la primera victoria de Cajasol. Había sido un trago de tres derrotas consecutivas, que en muy pocas ocasiones había vivido un equipo entrenado por Aíto García Reneses. Pero este era el reto, esta era la apuesta con un bloque joven que emergerá poco a poco. Pues bien, los pasos son más sólidos de lo pensado hace poco más de un mes, tras verles ganar al Fuenlabrada por 74-60.

Y es que, a diferencia de la meritoria victoria ante el Laboral Kutxa, que se produjo a base de acierto anotador, en esta ocasión la radiografía cambió, y donde mostraba unos pulmones sanos, fue en defensa. Tras un 29-36 poco alentador al descanso, los sevillanos se aplicaron en su presión defensiva hasta el punto que, todo lo que fueron aciertos y triples fuenlabreños, acabaron siendo fintas en cortes que llegaron a despistar a sus propios compañeros, finalizando en balones perdidos por las bandas. Sin brújula ni control, noquearon al rival cuando más oscuro lo tenían (29-41 con otro triple de James Feldeine), su seguridad atrás les valió robar balones y forzar numerosas transiciones rápidas que acabaron en canastas fáciles.

Dicho así, suena algo lógico y manido en el baloncesto, con parciales a favor. Sí. Lo que no es tan típico es que Fuenlabrada pudiese anotar una canasta de dos y un tiro libre, ambos de Andy Panko…en los siguientes 13 minutos (tres tristes puntitos), mientras que Cajasol logró ¡30 puntos! en tal periplo. Ahora busquen en las hemerotecas un parcial de 30-3 y verán la excepcionalidad de la situación. Con 59-44 en el electrónico a a falta de poco más de 5 minutos, el choque estaba más que sentenciado.

No fue una exhibición de Scott Bamforth en ataque, Latavious Williams o de Satoransky. Sí estuvieron apoyados en un juego inteligente cuando forzaban contragolpes tras los robos de balón, con el checo siendo el más beneficiado en anotación (15 puntos) y sí protegieron muy bien su canasta. Eso y que en ataque estático puedan tener auténticos lujos del uno contra uno cuando no había ideas para finalizar, como fue el argentino Marcos Mata, que se está convirtiendo en uno de los reyes de la plaza hispalense, incluso ante un partido desacertado en el tiro, empiezan a formar un soporte importante.

11 jugadores anotaron, lograron un +9 en rebotes totales, lograron un 94 % en tiros libres y robaron 9 balones, los más de ellos en esos momentos decisivos del parcial, Cajasol volvió a brillar por su seriedad y organización. Y reiteramos la extremada inexperiencia de este grupo, que parece valerse solo sobre una pista de baloncesto. Muestran autoridad y un saber estar de veteranos que no son, y que les hacen ser muy peligrosos.

La afición sevillana debe tener motivos más que sobrados para el optimismo. Todavía les pasarán factura su juventud en partidos igualados, porque es ley de vida. Pero con unos esquemas y un saber hacer en general más perfilados, este conjunto solamente tiene ojos para ir escalando posiciones en la clasificación. Ya, decir que está en un grupo de 2-3, no es ni de lejos el abismo inicial de las 0 victorias en 3 jornadas. Y eso, ellos lo saben.