REAL MADRID, VERSIÓN MEJORADA

REAL MADRID, VERSIÓN  MEJORADA

Antonio Rodríguez

El Real Madrid arrasa en la Liga Endesa. Vale que tuviera una diferencia destacada frente al CB. Valladolid (87-53), un equipo digamos “en construcción”. Pero su exhibición el pasado domingo en el Palacio de los Deportes madrileño ante el Laboral Kutxa (105-72), flanqueando su éxito con la victoria en Kaunas, completando así tres partidos en seis días, da una sensación que para el plantel de Pablo Laso, si les queda capacidad de mejora, parte ya de un nivel muy alto.

Los micrófonos en los tiempos muertos son a veces testigo y confesor de los pecados blancos. Y por lo que estamos escuchando en ambas competiciones en los que se encuentran en liza, son pecados veniales. Alguna reprimenda de Laso en situaciones muy puntuales de partido, hace que con un par de Padrenuestros, quede redimido. El grupo el casi el mismo que el de la temporada pasada, es muy parecido al de hace dos temporadas. Y eso se nota. Es como volver al cole, a disfrutar de los mismos compañeros, a “padecer” los mismos profesores. Por eso, siguen jugando al nivel excelso que mostraron en la liga regular de la campaña 12-13 (que para compararles con partidos de playoff, ya tendremos tiempo cuando vengan choques de más enjundia), pero en una versión mejorada. Intentan meter en la dinámica a Dani Díez. Pero sobre todo, sus dos nuevos pívots viendo tal ambiente, consiguen enrolarse en la complicidad colectiva dentro del grupo, con mucha mayor facilidad. De ahí que Ioannis Bourousis parezca que lleva más tiempo que el par de meses, mostrando veteranía, tranquilidad y buenas maneras, mientras que Salah Mejri da pasos seguros, sin apurarse cuando no juega o pasa desapercibido, y aprovechando la ocasión cuando le dan protagonismo, como sucedió en el partido mencionado ante el Laboral Kutxa (15 minutos, 12 puntos, 7 rebotes y 3 mates como regalo entre las mejores jugadas del envite). El tunecino sabe que todavía está en etapa de aprendizaje y ni se le pasa por la cabeza el tener que exigir nada.

Los 7 triples de Jaycee Carroll son el resultado y la consecuencia de todo esto que estamos hablando. Las asistencia de Sergio Rodríguez (13 en total, 10 en la primera mitad), un MVP de la liga regular, Nikola Mirotic, que ya no tiene por qué ser el máximo exponente anotador entre los hombres altos, un MVP del playoff, Felipe Reyes, que sigue a los suyo, trabajando a la espera de tiempo de títulos, Sergio Llull con alma de líder en dirección, con su epílogo en la segunda parte llamado Dontay Draper y un Rudy Fernández que sigue con la actitud de siempre de seguir incrementando el ritmo y el nivel del equipo, amparado en una espalda bastante más descargada de momento, es un cuento colectivo que ya conocemos.

Y así se muestra este Real Madrid: mejorado. Con Bourousis tienen una pieza para jugar en poste bajo de una fiabilidad fuera de toda duda, muy superior a las prestaciones de Begic en esa parte del campo. Y quizás era lo único que le faltaba a los blancos. Teniendo bases-maestros en el pick & roll, hombres altos que secunden la jugada, tiradores de élite, Sergio Rodríguez en su nube particular -que ya dura...-, y estos nuevos pívots más rápidos y dinámicos que sus predecesores (una de las claves para que Olympiacos remontara en la 2ª parte de la final de la Euroliga londinense), encontrarles fisuras, cuesta más. Mucho más.

Pablo Laso fue reconocido por la Asociación de Entrenadores Españoles como el mejor entrenador del anterior ejercicio y premiado con el trofeo “Antonio Díaz Miguel”, y como él comentaba “es un premio que se le otorga a una persona, pero representa el reconocimiento a la labor de un club. Yo solamente puedo prometer trabajo como entrenador”. En baloncesto, las promesas son cortoplacistas, con lo que el bueno de Pablo asegura trabajo. No puede hacer otra cosa. E intentar seguir con esta dinámica en un primer paso, en la próxima jornada, en el próximo mes, hasta Navidades con el derby ante su máximo rival. No más. Todo lo demás, queda muy lejano.

Lo que sí se puede valorar es lo realizado. 58 puntos al descanso, 85 al final del tercer cuarto, 105 al final del choque ante los baskonistas, un público agradecido del espectáculo presenciado y unos aficionados orgullosos por sus colores. Es el actual Real Madrid, un conjunto que desde la llegada de Laso tiene rumbo y no se desvían de la hoja de ruta, porque no saben cual será la meta, pero de momento aseguran eso que en el viaje está la diversión.