ESTUDIANTES QUE SE PARECEN A ESTUDIANTES

ESTUDIANTES QUE SE PARECEN A ESTUDIANTES

Antonio Rodríguez

Nacho Azofra, Pedro Robles, César Arranz, Alfonso Reyes, Felipe Reyes, Carlos Jiménez, Juan Aísa...¿les recuerdan? Ahora les añaden Chandler Thompson y Shaun Vandiver y les sale el equipo que quedó campeón en la Copa del Rey de Vitoria'2000. Todos los nacionales mencionados, todos, salieron de la cantera del equipo del que les hablaremos hoy: Estudiantes. A excepción de Juan Aísa, que se incorporó con 20 años a la plantilla, todos son pupilos del Ramiro de Maeztu. Esencia de un club, espíritu de un colegio.

Andrés Miso, Jaime Fernández, Juancho Hernángomez, Fran Guerra, Edgar Vicedo, Andrés Nogueira. Todos son de la cantera del Estudiantes o se incorporaron al equipo a edades muy tempranas, como son el caso de Miso, Guerra o Nogueira (que por las exigencias y facilidades del mercado, es el único no español). Todo lo demás, rezuma aromas de Magariños. Junto a ellos, jugadores en su año límite para dar un paso adelante, de verdad: Quino Colom y Xavi Rabaseda. Txus Vidorreta cuenta con un plantel, que antes de empezar la Liga Endesa, ya está totalmente identificado con su afición. Y eso me gusta.

Estudiantes parte con algo con el que ningún equipo de la Liga Endesa cuenta: respecto al año pasado, no permanece jugador alguno del quinteto titular. No cuentan para esta campaña ni con Jayson Granger, Carl English, Tariq Kirksay, Lamont Barnes ni Germán Gabriel. Sin embargo, están llenos de ilusión. Ilusión para empezar, porque mantienen a Lucas Nogueira una temporada más. Lo que parecía en el mes de Agosto, que el próximo destino del espigado pívot serían los Atlanta Hawks, finalmente permanecerá una temporada más. Y por él deberán pasar casi todas las aspiraciones del club colegial. Puede ser el epicentro del juego, tanto de ataque como de la defensa. Lucas sabe pasar mucho mejor desde poste bajo y tiene más experiencia. Sin embargo, como joven con el potencial que posee, se le debe exigir un poco más, que durante esta temporada domine un par de facetas más del juego. Que tenga buenos porcentajes de tiros libres o que ejercite movimientos en poste bajo (un gancho en suspensión sería, por ejemplo, algo imparable).

Algunos voces en la Ciudad Condal me contaban que si Xavi Rabaseda no se ganaba minutos importantes en el F.C. Barcelona, era por falta de hambre. Tras su notable experiencia fuenlabreña, regresa a tierras madrileñas en un año decisivo. Él lo sabe y cuenta con un club que espera como agua de Mayo su eclosión, entre otras razones, porque le necesitan. Su técnica y sus extraordinario físico le otorgan unas posiblidades que muy pocos jugadores tienen.

Kyle Kuric repite en el equipo. Ante un primer año irregular, tras el “sarampión del rookie” como lo llama Moncho Fernández, debe llegar su confirmación. El tipo serio y brazo ejecutor de los puntos exteriores de Estudiantes. Terry Stotts, Danko Cvjeticanin, Marlon Garnett o Carl English fueron sus antecesores. Ahora le toca a él.

Andrés Miso se ha ganado tras los partidos de pretemporada, que hablemos de él a modo personal. Ha llegado con una pasión por el juego y unas ganas como las del juvenil del colegio Casvi. Ante el acoplamiento que deberá pasar Colom y la inexperiencia aún de Jaime Fernández, Miso se antoja no solamente como un escolta con gran tiro, sino el base que pueda dar tranquilidad en muchas ocasiones.

El gigante Fran Guerra, con 21 años, ya muestra confianza. Sus manos son muy buenas y poco a poco tiene mejores gestos cercanos al aro. No solamente tienen manos, sino también mano. Su toque en esos tiros cortes es suave, exquisito. Su envergadura hará el resto. Ayudará mucho.

Una de las posiciones decisivas será la del ala-pívot. Dejan Ivanov y Marko Banic serán sus guardianes. Si del segundo vamos a esperar a que se reponga físicamente, del búlgaro diremos que es el mejor jugador en poste bajo con el que cuenta Vidorreta. Y eso, en este equipo, vale una mina, porque lo hace muy bien. Ya no es el mozalbete de Sevilla, sino que su madurez es una garantía de haber progresado. No queremos ser crueles si decimos que ha llegado a Madrid algo fondón. Nada que no cure un programa físico adecuado. Sin embargo, su rapidez corriendo la pista, sus pases y sus pivotes cercanos al aro hacen de este jugador un combo más que importante en Estudiantes de lo que inicialmente se pudiera pensar. Quizás sea una de las estrellas ocultas de la liga. Hay que estar prevenidos ante eso.

Con la crisis, hay reajuste, apretarse el cinturón y no hay sponsor. Sin embargo, si hay que buscar el optimismo, lo encontramos en unos uniformes que son los azulones de toda la vida, los colores originales de Estudiantes. Cuando hablábamos de identificación y devoción, el aficionado podrá sentir una vez más sus colores en la pista, porque vuelven a la palestra.

En definitiva, esta vuelta a los orígenes, hace que Estudiantes parezca más Estudiantes que antes. Ahora toca jugar, divertir, hacer vibrar...y ganar. Sobre todo, ganar. Eso no depende de ellos. Sí las virtudes anteriores. Ahí está el reto de Vidorreta y los suyos. La fórmula, la magia y el embrujo de Garibaldi seguirá vigente entre ellos.