ZORAN DRAGIC, EL HOMBRE QUE SUBIO UNA COLINA Y BAJO UNA MONTAÑA

ZORAN DRAGIC, EL HOMBRE QUE SUBIO  UNA COLINA Y BAJO UNA MONTAÑA

Antonio Rodríguez

Joven, con maneras de guapo a lo Hugh Grant, llegó Zoran Dragic a la Liga Endesa, bajo la esponjosa base de Bozidar Maljkovic, su entrenador en la selección, al que definía como un buen jugador. El caso es que la temporada en Málaga, al igual que todo el Unicaja, ni fu ni fa. Una novena posición para olvidar, con la misión de ser un jugador más de rotación, que vuelve a su país a preparar la cita de su historia, el Eurobasket en casa.

Lo que hemos visto de Zoran Dragic en este torneo es de una metamorfosis tal, que expectante estamos en volver a verle esta temporada por nuestros lares. Maljkovic, su entrenador en la selección, le ha dotado por encima de todo de confianza. Una confianza extrema. La selección eslovena tenía el plantel justo, poco más de un quinteto titular y unos recambios que excepto Muric y el veterano Lakovic por momentos, no eran muy simbólicos en anotación. Un pívot muy grande con las aportaciones que ya conocemos en Begic, otro pívot muy leñero y poco más. Y ahí estaban los hermanos Dragic, sobre todo Goran, jugando a una velocidad y ritmo trepidantes, intentando matar al enemigo por agotamiento...si no morían ellos en el intento antes. Así les pasó en cuartos de final frente a Francia. Pero así ganaron muchos de sus partidos en este campeonato.

Zoran, en este caso, el lugarteniente de su hermano, corría la cancha, lanzaba con todo el descaro desde la línea de tres, cortaba por la zona con gran decisión o parecía todo un kamikaze entrando a canasta usando su izquierda para anotar algunas canastas increíbles delante de las torres rivales, asombrosas. En verdad, que en este Eurobasket ha rayado a la altura de una estrella europea. Es como si entre sus escarpadas tierras bajara con la grandiosidad de quien baja una alta montaña, tras ir predestinado a subir como mucho una colina, pues tras lo mostrado en Málaga, no daba este jugador para mucho más que eso. Pues nos equivocamos y aquí lo tienen, un jugador de “la segunda línea” europea, que ha destacado con luz propia.

Y regresa a Málaga para esta temporada, un lujo más para nuestra Liga Endesa, modelo a seguir pues se ha ido creando el caché militando en un club español, sin la necesidad de ficharlo desde fuera a precios desorbitantes. Unicaja ha logrado eso con Dragic. Sea como fuere, lo que sí pido es que no se baje de esa nube de confianza en sus posibilidades, que consiga encajar en el nuevo grupo y con Joan Plaza, y que vuelva a mostrar todas las excelencias que me han conseguido entusiasmar en las pistas eslovenas estos últimos días. Ojalá veamos eso y lo disfrutemos.

Señores, con todos ustedes, un nuevo jugador. El que bajó de tierras eslovenas tras una gran experiencia para mostrar todas sus habilidades por nuestras pistas. Bienvenido sea.