EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 14: LA BOFETADA DE TONY PARKER

EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 14: LA BOFETADA DE TONY PARKER

Antonio Rodríguez

Ahí estaremos el Domingo, pendientes del televisor. Pero con dos horas y pico de antelación, jugando la final...por el bronce. Pero pendientes de la pantalla (ya digo televisor con la boca chica. Que los tiempos que corren...). Porque es un bronce, porque es un podium, porque sigue siendo élite. Ahí estaremos.

La derrota de ayer ante Francia en semifinales (72-75 en la prórroga) fue dolorosa, porque sucedió como la reiteración de las anteriores derrotas: dejándonos remontar. Con 14 puntos de ventaja al descanso y con 8 a poco más de 5 minutos para la finalización del choque. Sin embargo, justo es reconocer que Francia fue mejor en los últimos minutos, que supieron ir paso a paso, sin prisas ni agobios y si se tiene manejando la partida a un superdotado en todos los sentidos como Tony Parker (32 puntos. 20 de los primeros 35 de su equipo), eso sirvió a Vincent Collet y a sus compañeros para ganar.

Nuestro Equipo Nacional realizó una brillante primer tiempo. 34-20 es un resultado fuera de la galaxia FIBA Europa. Sobre todo viendo nuestro quinteto, con emparejamientos como Calderón frente a Nicolas Batum o Rudy Fernández ante Mickael Gelabale. Bueno, la de Ricky Rubio con Tony Parker ya viene de serie. Y poder defender como se hizo, asegurar el rebote en defensa y correr con el acierto con que se hizo, parecía que por momentos estábamos tocados por tipos de los de “Encuentros en la tercera fase”. Que Rudy a base de uno, dos, tres saltos, consiga tocar el balón para que no lo cojan ni Ajinça, ni Gelabale, era encomiable. Calderón a base de mucha agresividad hizo que un tipo como Nicolas Batum, ni recibiera. Que alguien tan desequilibrante por físico sobre todo, como Batum, ni se le viera en todo el partido, da una idea de la magnitud de la faena realizada. El único, Tony Parker, que demostró que es icono mundial por algo.

Y llegó la segunda parte. Y los franceses...¿saben cual fue su primer fallo en el triple? En el sexto intento. Abrió la lata Antoine Diot con dos triples justo delante de Calderón. Hubo pizarra y hubo acierto. Y la Selección Española empezó a sufrir algo que no quería ni pensar: cansancio. Lo disimulamos con algún triple y con los “alley-oops” de Rudy, pero se iba notando. Porque con el cansancio, ya no se llega a que Gelabale solo, en la esquina, anote. Con el cansancio, buscándose el “pick & roll” con Marc Gasol, si no salía -que se encargaron los franceses que no saliera-, las ideas estaban secas y se buscaba la improvisación, porque el cansancio también conlleva un amigo bastante bandido: la impaciencia. Los franceses en una zona que se nos atascaba y de qué manera, que frenaron a Marc en seco y los nuestros botaban demasiado el balón, pasaban demasiado poco y en los últimos segundos de cada posesión, la citada improvisación. En este caso, la improvisación del más bendito: Sergio Rodríguez. Aún así, casi lo gana, porque su entrada que se salió en los últimos segundos del tiempo reglamentario o su tiro corto para empatar en la prórroga... Sí, el cansancio y el esfuerzo previo de esa primera mitad pasó factura. Creo que lo sabíamos, pero había que afrontar lo que venía, porque no quedaba otra. Morir o vivir con los actores principales.

Francia tuvo fe y mucho mérito en lo que hizo. Puso trabas tácticas, le acompañó el acierto exterior, hicieron valer sus larguísimos brazos en la defensa zona en los últimos minutos y les valió. Un rebote por aquí, una canasta cercana al aro, unos tiros libres que ellos no fallaron apenas -Antoine Diot en la prórroga miraba al banquillo preguntando si hacían falta con 3 puntos de ventaja, esperando el segundo tiro en la línea, porque sabía que lo iba a encestar- y todo ello, solamente con nuestro deseo por ganar no se pudo contrarrestar. Porque para deseo por ganar, los franceses, que llevaban ya muchas bofetadas en la misma mejilla. Les tocaba darla a ellos.

Podíamos habernos clasificado para la final, como podíamos perder este partido. Podíamos jugar por el oro, como podíamos estar, como estaremos, jugando por el bronce. De todo ello, virtudes y errores, se hará examen de conciencia cuando se regrese a España. De momento queda una final por el bronce ante Croacia. Y repito: todos pendientes en la búsqueda del bronce.