EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 13: LLEGANDO A LA EXCELENCIA

EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 13: LLEGANDO A LA EXCELENCIA

Antonio Rodríguez

Hablábamos ayer de la excelencia de Serbia. O mejor dicho, de la excelencia de Dusan Ivkovic guiando a sus nuevos soldados. En esta selección hay jugadores que llegarán a ser importantes, créanlo. Pero más que salir ayer con el estandarte de primeros de grupo en sus manos, salieron con su documento de identidad en la boca, porque las manos estaban atadas. Presos de su inexperiencia.

A España hay que otorgarle el valor de un muy buen scouting del rival para dejar inéditos a sus dos mayores protagonistas: Nedovic y Krstic. El primero intentó trabajar para el segundo y no pudo. El segundo se vio en una maraña imposible de superar en los primeros minutos. Y así se fue dibujando el 17-2 inicial. Bueno, así y que España empezaba inspirada hasta un extremo de tocar el cielo y no se bajó del carro. Rudy Fernández anotó dos triples de esos de “¡No,no no!... sí”, cuando tenía a su rival delante. De los de quitar el hipo. Y entradas a canasta y contragolpes...13 puntitos en el primer cuarto en su casillero.

Quizás el mayor crédito de nuestro Equipo Nacional fue ese inicio tan aplastante. Fue como un espejo para nuestros rivales, que pareció que se vieran retratados como si estuvieran en el jardín de infancia. Y a los nuestros, talluditos ya de pasar rondas de cuartos de final. En acb.com recuerdan que el triple fallado de Mike Smith en el Sant Jordi, fue nuestro último patinazo. Hace 16 años. Porque hagamos una recapitulación de este otrora “maldito cruce”, durante esta travesía. El milagro ante Sabonis & cía. A cara de perro con los rusos de su nueva estrella Kirilenko. Los molestos israelítas (que a esta generación nuestra se les ha dado siempre fatal). La prórroga agónica ante Croacia. El día que dejamos a Nowitzki en 10 lanzamientos a canasta y 2 tiros libres. O en el que Tony Parker seguía mirando a De Colo con el ceño fruncido mientras eran apalizados. Y lo de aquel Boza Maljkovic que en rueda de prensa decía: “Hoy ha jugado un equipo frente a un equipazo” y “amable, me saluda, y luego mete 20, 26 puntos” refiriéndose a Navarro.

Como ven, han habido cuartos de final de todos los colores. Eso sí, todos con el mismo fin: aplausos al respetable y para semifinales. Como sucedió ayer. Se aplaudió con más orgullo todavía, conscientes que los 40 de diferencia que se llegaron a lograr (29-69 en el tercer cuarto), harán historia. Empañados, eso sí, por los pitos y abucheos de los aficionados serbios a los suyos. Con honestidad: no los merecían.

Lo de España hoy fue tener el santo de cara. Entraba todo. Uno se acuerda que para eso, hay que tener mucho talento. Rudy Fernández, Marc Gasol, Sergio Rodríguez...¡Lo del “Chacho”! Lo de Sergio Rodríguez fue la mayor levitación deportiva que se ha visto en mucho tiempo. Era como jugar en la calle cuando se es adolescente...y el mejor del grupo, abusando. Ser feliz en una pista de baloncesto. Es el jugador en Europa que conozca, que menos temor tiene a botar en la zona. Nunca le entra el pánico. Y avanza, avanza, y si puede dar otro bote para avanzar un metro más, lo hará. Y luego tiene esa suspensión corta, ante rivales más altos, difícil, tan en desuso en la actualidad, tan imparable. Seguro que Oscar Robertson, si la viera, sonreiría. Además, entre el amasijo de pelos en esa barba, Sergio Rodríguez parece tener la fórmula de la perfecta suspensión. Bienaventurado sea el nivel que ha mostrado en estos dos últimos partidos y que no pare.

Francia espera. Pudieron con los anfitriones eslovenos física y mentalmente. Y por baloncesto. A la altura en que pusieron el listón, su rival no podía llegar y acabó muriendo por agotamiento. Frente a ellos hay que hacer muchas cosas bien, porque vienen muy fuertes. Y pensar que no es habitual que salga todo a la perfección, como sucedió ayer. Habrá que combatir los momentos de crisis y saber gestionarlos por el camino. Tenemos a favor que la motivación será extrema y se sigue viendo, aún con errores puntuales, un muy buen sistema defensivo. Sigue siendo la base. Porque incluso en días como este partido de Serbia, sigue siendo la base. La presión a la que sometieron Ricky Rubio y Calderón en los primeros minutos a la circulación de balón fue tan sofocante, que hizo perder todo el crédito a los bases serbios. En esta ocasión, será el mejor base de la historia del baloncesto europeo posiblemente, quien tendrá el balón las manos. Será como pasar a otra pantalla con mayor dificultad. Mucha mayor dificultad.

Aún así, lo más gratificante es que estamos en semifinales. Significa élite. Ejercicio de hábito como ya hemos repasado. Un bendito hábito para este Equipo Nacional que lo toman con total naturalidad, como un escalón al que se llega. Así de sencillo. Pero es un gran logro y como tal debiéramos tomarlo. A partir de ahora, los éxitos serán mágicos y las decepciones, menos decepciones, porque se está muy arriba. A seguir, que quedan dos victorias. Ni pensarlo como se consigan...