EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 12: EL VASO TRES CUARTOS LLENO, UN CUARTO VACÍO

EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 12: EL VASO TRES CUARTOS LLENO, UN CUARTO VACÍO

Antonio Rodríguez

No, no es que sea por intuir fracasos en próximos envites. Lo de la cabeza gacha, lo achaco más al cansancio de los jugadores y la decepción de hoy en todos, equipo y afición. Ver los tiempos muertos de la prórroga y a los españoles, con la mirada puesta en el suelo de Marc Gasol, o esa misma mirada al suelo, cada vez que se perdía un balón en manos de los italianos en el último cuarto, son un gesto físico que mostraban un estado de ánimo en ese momento, nada esperanzador.

Italia nos derrotó (86-81) en la prórroga que nadie hubiese creído cuando íbamos en el minuto 32, con un marcador de 60-45 a favor, y Sergio Rodríguez bordando el inicio del último cuarto y tomando el testigo de Marc Gasol, que se fue a los 32 puntos (superando así, su máxima de 25, frente al Líbano, en el Mundobasket turco del 2010).

Es asombroso ver cómo tras un primer cuarto en el que claramente no estábamos al nivel de exigencia, dureza y mentalización que requería el encuentro (12-24 al final de los primeros 10 minutos), se comenzase a defender, a robar balones y a jugar nuestras armas, que en este caso era una alegoría a uno de los mejores pívots, Marc Gasol, en su vuelta a cancha tras unos minutos de refresco. Se ajustaba mejor esas marcas al extra-pass italiano de dejar un tipo solo en la esquina, martillo que nos aniquiló al principio. Y en ataque, se intuía comunión Marc-Mumbrú con algún buen pase poste alto-poste bajo y sobre todo sacamos pecho con la frescura y la calidad de Sergio Rodríguez. El “somos los que somos y con ellos combatimos” nos hacía sentir orgullosos, puesto que enseñaron su mejor expresión, de un equipo con calidad y mucha gracia jugando. Y de repente, se apagó la luz.

Los italianos, siendo grandes bombarderos, tuvieron un día horroroso desde la línea de 3 (6/26 y mejorado al final), con un Marco Belinelli, harto de fallar triples totalmente solo ante la zona española (2/8), pensó que entrando a canasta, cortando o en definitiva, lanzando desde más cerca, era la única manera de hacer daño. Y si era en bandeja tras robo de balón, mejor. El parcial de 0-10 que sufrimos en el inicio de la remontada 'azzurra' tuvo mucho de eso por parte de los hombres de Pianigiani, sea Gentile, Aradori o Cinciarini.

¿Y España? Fallos en los tiros que el “Chacho” había anotado a lo largo de todo el partido, en suspensiones o tiros libres, Marc Gasol que tenía un avispero cada vez mayor y ni la menor compañía con los otros cuatro compañeros muy abiertos, y que se llega al final en la última jugada con balón para Italia, y la decisión desde el banquillo de cuatro pequeños, buscando rapidez y cambios en posibles bloqueos para el presunto -yo lo pensé así- lanzamiento triple que diese en suerte un ganador y un perdedor (p cualquier otro tipo de tiro), y Marc Gasol para presionar el saque. Recibió Luigi Datome ante Ricky, que no se movió por no hacer falta, ante la más que posible suspensión del italiano. Una mirada al frente hizo ver el camino despejado, que le brindaban dos españoles que defendían a dos rivales al otro lado de la zona. El pasillo fue demasiado fácil y el empate y su posterior prórroga, también.

No hubo argumentos ni en la pista ni desde el banquillo. Se perdió el partido más ganable de los 3 que hemos perdido y eso dolió. Sufriendo otra vez la desdicha del último cuarto: 25-14 de parcial. En las tres derrotas, el Equipo Nacional ha encajado 26 puntos de promedio. Demasiados para no darles réplica, diluyendo ventajas y buenos trabajos de los 30 minutos anteriores. Se puede abrir el debate de si es cansancio físico producto de rotaciones poco correctas, poca delegación del protagonismo...lo que quieran debatir.

Ahora mismo, me veo en la obligación y en la creencia de ver el vaso tres cuartos lleno y no un cuarto vacío. Si hubiésemos naufragado en todas la áreas, estaría muy pesimista. Sin embargo, esta Selección ha jugado bien durante muchos minutos. Es muy decepcionante ver cómo se han producido las tres derrotas. Aunque eso sí: me niego a decir eso de “ante los tres rivales fuertes de verdad”. Tras ganar a Croacia, primera de grupo o Finlandia, que hoy ha dado un repaso sensacional a los anfitriones eslovenos, no pienso decirlo. En este Eurobasket tan igualado, es casi ofensivo.

En cuartos de final toca Serbia. Una selección extremadamente joven e inexperta. Con descaro jugando y veremos hasta qué punto valentía cuando encaren a España. Talento tienen, claro que lo tienen. Pero descaradamente menos que España. Es una nueva aventura y es comenzar desde cero. El famoso “cruce de cuartos” que tanta hiel nos ha hecho saborear, también nos ha dado alegrías inesperadas. Perder con Eslovenia, Serbia y los anfitriones franceses y llegar a depender de una victoria quimérica por momentos, que llegó a darse, nos sucedió en Francia'99. Y allá que íbamos como corderitos ante Sabonis, Karnisovas, Stombergas y un joven talentazo llamado Sarunas Jasikevicius. Y les ganamos y nos plantamos en la final. En esta ocasión, francamente opino que tenemos más talento que Serbia. Cuartos de grupo y muy decepcionados, con muchas dudas y muy malas sensaciones afrontando rectas finales. Pero repito: claramente mejores. Veremos cual será nuestra suerte el miércoles. Llegar a semifinales es entrar en una tierra llena de flores. El vaso tres cuartos lleno. A eso me aferro con la esperanza que nuestros jugadores y el cuerpo técnico consigan llenarlo.