EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 1: JUEGOS CON CROACIA

EUROBASKET ESLOVENIA DÍA 1: JUEGOS CON CROACIA

Antonio Rodríguez

Comenzar con buen pie un campeonato siempre está bien. Y digan lo que digan, el que en los últimos dos, hubiésemos iniciado la andadura de forma dubitativa e incluso perdiendo, como fue el caso de Polonia'09 frente a Serbia, para acabar ganando la medalla de oro, no es un método a seguir. Se empieza ganando, ilusionando y convenciendo. Así debe ser. Lo que tenga que venir a continuación, que venga.

Y se hizo ante Croacia con una superioridad tan aplastante (68-40 no deja ningún lugar a la duda) a lo largo de los 40 minutos de juego, que se mire el partido por el prisma que se mire, tal actuación resulta convincente. España bordó el baloncesto defensivo desde el primer segundo hasta el último y tan sólo tuvo altibajos en ataque, sobre todo en el segundo cuarto, pero en circunstancias que tampoco preocupaban, puesto que muchos de esos tiros eran buenos tiros. Faltó la cadencia anotadora simplemente, no el buen hacer para conseguir buenas posiciones (ver bandejas falladas por Mumbrú y Marc Gasol).

En el tercer cuarto, hubo una mayor condescendencia arbitral de cara a los croatas, y algunas faltas arrancadas a los nuestros cuando los rivales intentaban jugar en el poste, bastante sorprendentes, dieron lugar a que Orenga mostrara su enfado, que eso no podía seguir así. Costó una técnica, sí. Y además en un momento muy notorio, a falta de 9 décimas para el final del tercer cuarto. Pero hacía falta mirar con malos ojos y mostrar queja por lo que estaba pasando. Sin embargo, eso no diluye nuestro orden en ataque, si lo tomamos como, no solamente buenas posiciones de tiro, sino que en el momento en el que había que solventar de forma individual, tener el talento y la convicción para hacerlo. Y en eso, Rudy Fernández estuvo sublime.

Viajamos todo el último cuarto con una tranquilidad bendecida por nuestra defensa, la gran valedora. ¡Ah, y el rebote defensivo! Eso que creaba tantas dudas en la preparación. Ayudas, cambios automatizados, mucha agresividad y salir corriendo. Parece que ahora sí nos convence que en la preparación las cosas sí se hicieron bien. De hecho, en ataque, algún aviso que alguien no estaba colocado en su posición idónea, para corregir al momento, porque todos saben ya su lugar. Se ha hecho un buen trabajo en esta fase previa.

Y para finalizar, creo que los aficionados tenemos una sonrisa mucho más abierta que en otras situaciones viendo a esta panda de bajitos jugar tan bien (definitivamente me gusta el juego de los dos bases y el escolta en pista -si consideramos a Rudy Fernández un “2”-), con esa intensidad y mostrando ayer tal superioridad. Nuestro sello de identidad, nuestra manera de entender el baloncesto en España a lo largo de toda nuestra historia, como algo que parece tenemos en nuestro ADN, ha sido la velocidad por falta de estatura. Es lo que nos une y lo que nos ensalza en el fondo. Con este periplo tan exitoso con Pau Gasol a la cabeza, ya no éramos los bajitos del patio y se ha jugado a dominar. Si me permiten en símil con el mundo del ciclismo, Pau Gasol, Navarro, Felipe y toda la generación que arrastraron con ellos, han sido un Miguel Induráin dominantes hasta el insulto. Eran otra historia y nos han hecho ganar. Lo que antes nos quedábamos en puertas. Sin embargo, en este país, creo que muchos seguimos siendo “periquistas”: vibrar con los arranques en los demarrajes de los puertos más escarpados, coronarlos como los mejores tras un esfuerzo ímprovo, llámense los puertos Kovalenko, Tkachenko, Andreev, Sabonis o Radja. Es lo que nos hace vibrar. Pues esta selección de pequeños, que en nada se parecen a los Induráin que el año pasado quedaron nuevamente plata olímpica, sí son más Perico Delgado, los que nos emocionan y tocan una fibra sensible muy nuestra. En el fondo, volvamos a definirles “estos locos bajitos”. Y gracias a Juan Antonio Orenga y su equipo técnico, estos locos bajitos están jugando muy bien. Claro, es más fácil cuando tienen ese talentazo para este deporte.

Hoy los anfitriones. Otra dura prueba. Veremos cual será la imagen, porque es cierto que esta actividad defensiva conlleva mucho esfuerzo. Vamos a ver cómo poco a poco van cogiendo protagonismo anotador otros jugadores y se van diversificando las piezas importantes. Que materia prima hay para ello.