CAMPEONES

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Antonio Rodríguez

En este verano tan movido, dos de los movimientos más importantes que se han producido hasta la fecha, han sido en los banquillos. La llegada de dos viejos conocidos a nuestra Liga Endesa, como Sergio Scariolo a Laboral Kutxa y Joan Plaza, a la plaza malagueña de Unicaja, respectivamente, han sido dos de los mayores alicientes. Llegadas por las que debemos de estar de enhorabuena.

Sus reputadas carreras tuvieron una continuación en otras ligas, tras abandonar la nuestra. Sergio Scariolo aterriza en Vitoria, 14 años después, para hacerse cargo de un Laboral Kutxa en horas bajas, tras su traspié en cuartos de final la pasada campaña. Joan Plaza, hace un año apostó por una aventura, arriesgada aventura en Kaunas, plaza tan atractiva por el bocado Euroliga, como irregular a la hora de abonar el cheque a fin de mes.

Sergio Scariolo nos recuerda a escalada en Vitoria, a subir un peldaño más, concretamente a la final de la Liga Endesa, como les llevó en la temporada 97-98. Tras prolongar el éxito iniciado por Manel Comas con la Copa del Rey y el título europeo, Sergio Scariolo inició la travesía gloriosa del club de la capital alavesa, dando el impulso así a la década más fantástica del equipo. Posteriormente, en Madrid y en Málaga corroboró su carrera con dos títulos ligueros.

Joan Plaza también se proclamó, como novato en el puesto de entrenador-jefe, campeón de liga con el Real Madrid. Llega con un aura de éxito en Kaunas, que a pesar de no lograr su meta inicial, los cuartos de final en Euroliga, sí que recibió la admiración del aficionado allí, viendo cómo su equipo al fin era competitivo allende los mares bálticos.

Sergio Scariolo admite que “los tiempos son los que son, y hay que adecuarse a lo que hay. Pero cuando hay un sitio, un club, personas que te inspiran confianza, la cuestión económica se lleva a un segundo plano. Son tiempos muy diferentes a los de hace 16 años. Hay diferencia enormes respecto al conocimiento de jugadores, de los sistemas de otros clubes. La capacidad de sorpresa ya apenas existe. Hay que tener mucha consistencia, que es un valor añadido”. La llamada de Josean Querejeta y ser el entrenador del club que preside, ya lo conoce: “Hay bastantes razones para pensar que este conocimiento mutuo que se fraguó durante dos años, darán la posibilidad de evitar errores”.

Joan Plaza llega a Málaga con la cautela habitual en él. No promete nada ni vende humo, como a él le gusta decir. Su pretensión inicial es “recuperar estabilidad para luego competir para llegar a los cuatro primeros. Pero no me mojo en decir plazos”. Dos novenos puestos en las últimas dos campañas en nuestra competición no dejan en buen lugar a un club del presupuesto, el recorrido en los últimos años y la solera de este Unicaja.

Como bien confiesa Scariolo, es muy importante la confección inicial de las plantillas. Y en eso están. Las bienvenidas a Walter Hodge, Adam Hanga y Lamont Hamilton por los baskonistas, o Ognjen Kuzmic, Mindaugas Kuzminskas y Ryan Toolson por los malagueños, parecen prometer esa consistencia que tanto anhelan. Pero sobre ese mérito, gran parte de culpa tendrán ellos. Dos entrenadores más que contrastados, que por encima de muchas cosas, han sido campeones en la Liga Endesa. Son éxitos que avalan e ilusionan a dos aficiones que quieren llevarse alegrías a partir de Octubre, pues los sinsabores han sido últimamente una tónica nada agradable. En ambos confían y esperan que, por el bien de sus clubes, y también por el bien de la Liga Endesa, vuelvan a ser una alternativa al Real Madrid y al F.C. Barcelona Regal.