FELIPE REYES O EL DISEÑO DE UN ESCUDO

FELIPE REYES O EL DISEÑO DE UN ESCUDO

Antonio Rodríguez

Felipe Reyes se coronó, con todos los honores, como el Jugador más Valioso (MVP Orange) de la recién finalizada final de la Liga Endesa. Tras el triunfo del Real Madrid en el quinto partido de esta serie ante el F.C. Barcelona Regal por 79-71. Todos en el Palacio de los Deportes asumieron que Felipe Reyes sería el elegido, no solamente para alzar el trofeo de campeones para su equipo, sino también quien sería distinguido por tal reconocimiento.

En una serie final que ha tenido muchos altibajos en ambos equipos, con actuaciones de jugadores magníficas que contrastaban con otra a la jornada siguiente mucho menos afortunadas, él ha sido sin lugar a dudas el más regular de todos. Sus promedios han sido:

12.3 puntos, 57.1 % en tiros de campo y 5.2 rebotes.

Números muy destacados (sobre todo el porcentaje de tiro) si contamos con las anotaciones bajas que ha contado esta final y las durísimas defensas efectuadas por ambos equipos. Sin embargo, no solamente ha sido la regularidad la mayor virtud de Felipe, sino que en los momentos más comprometidos, se ha eregido como el líder de los suyos. Sin en el primer choque no fue muy necesaria su aportación por la excelencia de los bases de su equipo, en el segundo supo sacar de problemas a sus compañeros, anotando 6 puntos en el segundo cuarto y otros 6 en el tercero, rompiendo con sus pases desde poste alto, una defensa azulgrana que se atragantó al Real Madrid durante muchos minutos.

Pero sobre todo, su carácter y su aportación fue lacrando su figura en el sello que llevaba el título, en los últimos tres partidos, donde la temperatura de esta final estaba ya muy alta (y no solamente hablo del tremendo calor en el Palau Blau Grana). Felipe Reyes apareció en los últimos cuartos como el guía, no solamente espiritual, sino también estadístico de sus compañeros. Reyes ha conseguido un promedio de 7 puntos, 66 % en tiros de campo y 2.6 rebotes ¡en el último cuarto! de cada uno de estos últimos tres envites. Dio siempre una sensación que cuando llegaban los últimos 10 minutos de cada choque, el dueño en los tableros era él. Los enormes problemas que han tenido los pívots azulgranas para frenar su capacidad reboteadora han sido múltiples. Rechaces que en muchos partidos se tornaron decisivos, desesperación en Tomic, Wallace y Lorbek bajo los aros, que veían que el balón solía tener el mismo dueño en las más ocasiones, fue un factor determinante para el éxito del Real Madrid.

Felipe Reyes fue el MVP también en la final del 2007, último título del Real Madrid, también ante el F.C. Barcelona Regal (en la última foto), con las mismas armas y el mismo entusiasmo. Quizás ahora, su veteranía se ha convertido en conocimiento del juego, en templanza, saber leer todas las situaciones y sin una pizca menos de ilusión en intensidad bajo los aros. Si el escudo del Real Madrid inscribe éxitos en su palmarés en los últimos años, parece que vienen siempre de la misma manera: con el marcado carácter de Felipe Reyes, no solamente un gladiador, sino un gran jugador de baloncesto.