REAL MADRID, CAMPEÓN

REAL MADRID, CAMPEÓN

Antonio Rodríguez

Felipe Reyes y un por aquel entonces recién llegado Sergio Llull, son los dos únicos supervivientes de la plantilla del Real Madrid que se proclamó campeón de liga en 2007. El último campeonato de la Liga Endesa que el club blanco tenía en sus vitrinas. Hasta ayer.

Seis temporadas después, el propio Felipe Reyes volvió a alzar el trofeo de campeones ante su público (gesta que hay que echar la máquina más atrás en el tiempo, puesto que celebrándolo in situ con su afición, hemos de remontarnos a la primera temporada de Arvydas Sabonis en el Real Madrid, en 1993), tras una intensísima final de 5 partidos.

Llegaba la prensa al Palacio de los Deportes de Goya, todos echando un vistazo a los primeros calentamientos de los jugadores del F.C. Barcelona Regal, el objetivo de busca era Juan Carlos Navarro. Éste salta a calentar, hace unos ligeros estiramientos, trota, entra a canasta a una intensidad muy moderada. Todos los ojos estaban pendientes del escolta de Sant Feliu. No parecía que estaba en condiciones, pero la lógica en estos casos dicta que si se quiere utilizar a un jugador muy mermado físicamente, lo mejor es utilizarlo desde el principio, para que saque partido al calentamiento previo. Con todos los esfuerzos y voluntad posible, el problema de la lesión de Navarro era demasiada carga como para poder ayudar a sus compañeros. Eso, y el 10-0 inicial con el que arrancó el F.C. Barcelona Regal, obligó a Xavi Pascual a reorganizar a los suyos. Pascual miraba atrás al banquillo, y venía que algunas de las piezas fundamentales con las que contaba dos meses atrás, ya no estaban.

Por su parte, el Real Madrid nunca confiado, iniciaba el partido con la inercia que daba la expectación generada y la atmósfera creada por sus aficionaddos. De ahí el parcial inicial, de ahí el resultado al descanso (41-32). Parecía una ocasión irrepetible para llevarse el trofeo liguero, aunque bien es cierto que las heridas de tan cruenta batalla también se notaban en los blancos. Un equipo tan solvente desde la línea de 6.75, llevaba 2/13 al descanso. Ya no era la tragedia del, en ese momento, 0/19 de Rudy Fernández durante los cinco partidos de la final. Sino que Sergio Rodríguez, de sus últimos 13 intentos, había anotado 1 solo triple, contando desde el segundo capítulo de esta serie. Por eso, Pablo Laso dio a la zona más importancia que nunca. Y como al juego del “Stratego”, puso todo su arsenal ofensivo en que Begic jugase, en que Mirotic forzase en poste bajo, lo mismo que Darden... Batallas cuerpo a cuerpo sin lucimiento individual. Sin embargo, el único lucimiento que tocaba en esta jornada, era el del capitán recogiendo el trofeo de campeón.

Huérfanos de Navarro, el carácter de Joe Ingles (25 puntos) fue quien hizo que en ningún momento, los azulgranas perdieran la cara al partido. Ingles y Sarunas Jasikevicius. En los “10 momentos, 10”, hicimos un pequeño homenaje a Sarunas, viendo cómo Xavi Pascual, que ni lo ha convocado en un buen número de partidos de liga regular, echaba mano de él más de lo habitual. El lituano es veterano y tiene que reducir sus dosis, ya limitadas. En esta final, debía ser empleado y no decepcionó. Fue el gran baluarte barcelonista en la segunda parte (23 puntos), pareciéndose muchísimo a aquel 'Saras' que deslumbraba en la Liga Endesa hace 10 años, cuando el Barcelona conquistó todos los títulos que disputó. Su búsqueda de situaciones claras de tiro, tras bloqueos, generándose opciones o aprovechando despistes, fue de auténtica maestría.

Y en la segunda mitad llegó un 'invitado' inesperado que se hizo un hueco entre las estadísticas que marcaron este quinto partido: las recuperaciones de balón. Más trágico que las 11 pérdidas del F.C. Barcelona Regal tras la reanudación (17 en total), fueron las 14 recuperaciones de los hombres del Real Madrid. Entre buena defensa y malas decisiones en los pases del rival, 14 recuperaciones de balón hoy día conllevan una sentencia firme, porque en el baloncesto moderno, una recuperación equivale al 80% en posibilidades en una canasta fácil. Y éste fue un mal amigo que tuvo el equipo azulgrana, sin que le abandonase en toda la segunda parte, porque incluso en el 76-71 del último minuto, cuando aún pudiera ser posible la remontada, una nueva y última recuperación, acabó de sentenciar.

Y remarcar nuevamente, como en todos los partidos de esta serie final, que el hombre determinante que siempre aparecía en los últimos minutos para decantar la balanza en todos las victorias del Real Madrid, fue Felipe Reyes. 10 puntos y 2 rebotes ofensivos en el último cuarto, que cortaron de raíz cualquier duda de victoria blanca. La del hombre que quería volver a sentir la sensación de levantar nuevamente el trofeo...seis años después.

79-71 fue el resultado final, ante el estallido de júbilo del equipo con la afición. Felicitaciones a ambos, sí. Porque la competitividad que ha dado el F.C. Barcelona Regal, con unos recursos cada vez más menguados, ha sido digna de elogio. Y el campeón, Real Madrid, porque quería serlo y porque quizás este año sí, le tocaba. 4 derrotas en la liga regular son un sello muy fuerte como para no ser reverenciado. 4 derrotas bajo el mando de un entrenador, Pablo Laso, que en su tercer año como director de la nave blanca, ya ha conseguido su primer título liguero y tras el partido, intentó ubicar su figura dentro de la historia. Y la encontró. Y rompió a llorar. Pablo Laso vivió con intensidad su escalada a la élite como jugador de la mano de Manel Comas, su mentor. Bajo la batuta de ambos, hicieron grande a su equipo y eso corresponde tenerlo en un lugar en nuestro mapa. A Manel le hubiese gustado ver a su chico consiguiendo este trofeo. Quizás su sonrisa socarrona sea el toque de justicia y grandeza para el bueno de Pablo Laso.