POR SUS ACTUACIONES LES RECORDARÉIS

POR SUS ACTUACIONES LES RECORDARÉIS

Antonio Rodríguez

Hoy se disputará el quinto partido de la final de la Liga Endesa. Hoy, Real Madrid y F.C. Barcelona Regal, volverán a verse las caras en un quinto partido, a cara o cruz. Un juicio final que destacará a inmortales sobre los mortales, por sexta vez en un playoff a lo largo de la historia de la Liga Endesa. Exceptuando en 1995, donde el partido que se vivió en el Palau dirimió quien sería el finalista que acompañaba a Unicaja, en el resto de ocasiones, fueron finales. Quintos encuentros en los que hubo de todo, porque llegados a estos lares entre ambos clubes, ya se ha llegado al límite. Echemos un vistazo a todas ellas:

Final 1988, Palau Blau Grana. F.C. Barcelona 93-79 Real Madrid.

Llegaban ambos conjuntos con empate a dos tras hacerse fuertes cada uno en su pista. Al 2-0 inicial del Barcelona, les respondió el Real Madrid en el Palacio de los Deportes con la misma moneda... aunque con fuertes consecuencias. Afrontando sin Fernando Romay esta serie, Fernando Martín pagó el sobreesfuerzo y se lesionó en el minuto 15 de la primera mitad, para no volver. Epi, Sibilio y Solozábal condujeron la nave, y en la temporada debut de Audie Norris, jugó con más comodidad al no tener que enfrentarse a su gran enemigo deportivo, por la citada lesión. Lo que acabó llamando López Iturriaga “la mejor final de Liga que yo recuerdo, pese a que el quinto partido haya sido el peor jugado por parte de Madrid” fue una victoria azulgrana que repitieron título por 93-79, algo aún poco frecuente en la Ciudad Condal, empañado por lo que Josep Lluis Núñez, su presidente, calificó como “el aficionado del Barcelona se ha visto desbordado por la alegría”. Aquel “desbordamiento”, puso patas arriba el Palau, con invasión de pista antes de la finalización del choque, con Solozábal pidiendo calma y posteriores altercados con la policía. Eso sí, a la reválida del título de los hombres de Aíto, ningún pero.

Final 1989, Palau Blau Grana. F.C. Barcelona 96-87 Real Madrid

Decir que el baloncesto español no ha crecido gracias también a sus polémicas, sería faltar a la verdad. Todo forma parte del juego, sobre todo entre dos contrincantes. Y repito, un quinto partido es llegar al límite. Y esto fue lo que sucedió un año después, en la famosa “Liga de Petrovic”. Lo de 'llegar al límite' lo sufrió más el Real Madrid, puesto que sufría un profundo lastre en jugadores muy tocados al viajar al Palau en el quinto envite. Fernando Romay con un tirón en el cuadriceps, Johnny Rogers con un esguince de rodilla que le impedía correr y el fastidio constante de la espalda de Fernando Martín, que lo lastraba. Aíto García Reneses planteó un partido de constante juego interior para minar en faltas y moral a los madridistas. Los de Lolo Sáinz, buscando más la inspiración de Drazen Petrovic y en sus triples. Poco a poco y por desgaste, el partido se fue tiñendo de azul y grana, mientras que los madridistas volvían al banquillo por resentirse de sus lesiones o por faltas personales. Fue el día de la polémica actuación del árbitro Juanjo Neyro, del Real Madrid acabando con cuatro jugadores en la pista y de Epi haciendo aspavientos a cada canasta suya en la segunda parte, confesando posteriormente que “si no hubiese actuado de esa manera, podíamos haber perdido el partido y la liga. Sin que sirva de precedente, quise demostrarle -a Petrovic-, lo desagradable que puede llegar a ser estar en el papel de humillado”. El 5-0 a favor del Real Madrid en victorias desde que comenzó aquella liga 88-89, acabó en título de liga para el Barcelona.

Semifinal 1995. Palau Blau Grana. F.C. Barcelona 84-65 Real Madrid

Como en la anterior serie comentada, nadie pudo ni supo ganar dos partidos consecutivos. De ahí que, repasando esta historia, se le da mayor importancia al hecho de quien da primero, más que probable, da dos veces. Esta semifinal fue la despedida en el baloncesto español de Arvydas Sabonis, rumbo a los Trail Blazers de la NBA. Tras cuatro cruentas batallas, quizás el quinto match fue el más sencillo para las huestes de Aíto García Reneses, que supieron imponerse por 84-65, por subir el partido a un ritmo que los de Zeljko Obradovic, proclamados campeones de Europa fechas antes, no pudieron seguir. Ni Sabonis ni Arlauckas tuvieron compañía -nadie más superó los 10 puntos- y el Barcelona se llevó el billete para la final donde esperaba un novato de lo más respondón: Unicaja.

Final 1997. Palacio de los Deportes. Real Madrid 69-82 F.C. Barcelona

El Real Madrid forzó en el Palau el quinto encuentro y por primera vez y única vez en este serial, la liga se decidió al cobijo de la madrileña calle Goya. Este enfrentamiento, que quizás sea el de mayor audiencia televisiva de la historia (se superaron los cinco millones y medio de espectadores a través de la pequeña pantalla), desde que esa palabra llamada 'share' empezó a ocupar nuestras vidas, tuvo un joven protagonista estelar. “Hoy me he salido” confesaba lleno de alegría y de orgullo Roberto Dueñas, que tapó y hundió las esperanzas blancas en los momentos más oportunos, con sus 13 puntos y 12 rebotes. Obradovic, en lo que reconocía tener la mejor plantilla que jamás manejó hasta entonces, no sacó el partido de Bodiroga ni de Herreros que el equipo necesitaba y sí Joe Arlauckas fue el único, enfadadísimo con el criterio arbitral. Al ritmo lento que dictó el entrenador serbio, Alexander Djordjevic se manejó de lujo, e hizo jugar a Jerrod Mustaf de verdadero lujo. Fue el primer mazazo en pista contraria en la historia de las finales de la Liga Endesa. Entre estos enemigos íntimos, como veremos a continuación, no fue el único. El destino es caprichoso y los héroes se disfrazan de villanos para un aficionado con la facilidad que gira una veleta.

Final 2000. Palau Blau Grana. F.C. Barcelona 73-82 Real Madrid

Al compañero lesionado, los jugadores del Real Madrid le cantaron. Alberto Herreros, frustrado por no poder jugar ese quinto partido, pero satisfecho por el título liguero, sus compañeros le coreaban el “...¿y los trofeos? Alberto, ¿y los trofeos? ¿Y los trofeeeeos?...”. El Real Madrid consiguió una impensable remontada en los últimos minutos cuando fue por detrás en el marcador todo el choque. Alberto Angulo y un impensable José Luis Galilea, condujeron la nave blanca al éxito, redondeado por una canasta más tiro libre adicional de Alexander Djordjevic...en esta ocasión, de blanco. Sin ser muy determinante en esta final el base serbio, sí que echó la pimienta suficiente, con un “cuando te despiden de un lugar, lo increíble es poder ganar a ese equipo. Si además lo haces en su propia pista...”. A Djordjevic no le renovaron los azulgranas por un 'no vale tanto como pide´, y cayó en la Casa Blanca, tras despedir éstos al 'Conguito' Jennings y repescarlo desde su frustrada y corta experiencia NBA en Portland. Imborrable es el recuerdo del base serbio alzando los brazos y los dedos índices al cielo, tras la finalización del choque, mientras Nacho Rodríguez lo quiere retirar del campo a empujones. Como imborrable fue aquella felicitación de Aíto a Scariolo de 'te felicito por tu éxito, que no por tus métodos', a lo que el entrenador italiano le espetó algo así como 'tú no eres nadie para hablarme a mí de métodos' que salpimentaba aún más esta final. Lo cierto es que en una gran serie, Real Madrid lograba título, huérfano de él desde 1994.

Final 2012. Palau Blau Grana. Regal F.C. Barcelona 73-69 Real Madrid

La última final disputada. 12 años hicieron falta para revivir esta situación y en verdad que valió la pena. El choque más igualado de esta lista, precedido por una situación de match ball que supo solventar el Regal F.C. Barcelona en Madrid y que revivió un choque de gran tensión en el quinto en el Palau. Con fuerzas al límite, con un Juan Carlos Navarro muy lastrado por su fascitis plantar, e incluso un MVP de la final, como Erazem Lorbek, que horas antes había sufrido una lipotimia, a estas alturas, se trata de pequeñas cosas y el tener más dureza mental. Fran Vázquez y Pete Mickeal la tuvieron por los azulgranas y les valió un título que se inició con aquella increíble canasta de Marcelinho Huertas desde medio campo en el primer choque.

Esta noche, se escribirá un nuevo capítulo de esta curiosa saga. Saga que va escribiendo la historia de la Liga Endesa, de nuestro baloncesto. Seguro que será una más en el glorificante camino de ambos equipos.