PRIMER ROUND: EL DOMINIO DE LOS BASES

PRIMER ROUND: EL DOMINIO DE LOS BASES

Antonio Rodríguez

Se abrió la final de la Liga Endesa. El primer acto, ya cerró el telón, con la victoria del Real Madrid (76-72). Y con él se marcaron rivalidades individuales y colectivas, acciones que dejan huella y que buscan el desafío en la siguiente jugada. Ante plantillas de tal calidad, con jugadores que se conocen de rivalidad de años o de convivencia en un mismo equipo (sea club o selección nacional), tales desafíos son más profundos aún. Se vieron situaciones tácticas que variaron en varias ocasiones, el rumbo del partido.

La polémica de las últimas jugadas no desmerecen el gran espectáculo que pudimos apreciar en el Palacio de los Deportes de Madrid, con un lleno a conciencia de unos espectadores muy concienciados por la tarea de animar que tenían delante. Pero, fragmentemos en varios puntos y desgranemos la grandeza de este primer match:

- El F.C. Barcelona Regal consiguió dominar los tres primeros cuartos. Sus inicios fueron de un juego muy agresivo, donde Marcelinho Huertas insistía en atacar el aro, anotando canastas de mucho mérito en penetraciones o forzando faltas personales. Fueron los primeros trazos de un enfrentamiento claramente dominado por los bases, puesto que a él le continuó Víctor Sada, con un acierto en el lanzamiento inusual en él, llegando a anotar cuatro triples de forma consecutiva para un total de 17 puntos en la primera mitad.

- Las diferentes opciones utilizadas por los hombres de Xavi Pascual, le dieron un rango muy amplio de armas, que superaron al Real Madrid, siendo en lanzamientos exteriores tras bloqueos con Navarro, entradas como las de Oleson y Marcelinho, incrementado por la racha anotadora de Sada. Además, su solidez defensiva no dejó que hubiese anotación de los pívots blancos, con especial énfasis en Nikola Mirotic, al que le concedían juego de poste bajo, que por su falta de contundencia física, le hicieron pasar muchos problemas (solamente 5 puntos). La falta de resultados de los hombres de Pablo Laso en pick&roll, también fue un handicap para no encontrar una continuidad ofensiva.

- En los primeros 30 minutos, el Real Madrid forzó demasiados lanzamientos triples ante la falta de resultados ofensivos positivos en otros campos, y sin mucho acierto. El 0/6 de Rudy Fernández y el 1/4 de Sergio Llull marcaron el desacierto desde la línea de 6.75, con un 6/23. Llull precisamente, en acciones individuales entrando a canasta, mostraba el mayor puntal de los locales.

- Pero llegó el último cuarto, y a pesar de un triple de Juan Carlos Navarro en su inicio, convirtiendo así la máxima ventaja blaugrana (50-61), Pablo Laso ordenó una zona 1-3-1 muy abierta, con un claro cometido: presionar más al hombre balón, y sobre todo, denegar a sus rivales la creación de juego desde poste alto o las entradas por el centro. Y surtió efecto. Víctor Sada acumulaba desde ese momento muchos segundos el balón en sus manos sin aportar respuestas. La mayor agresividad y convicción en el ataque del Real Madrid, comenzó a remontar el marcador hasta igualarlo a 65.

- Y finalmente, la aportación de Sergio Rodríguez. El quinteto de pequeños que utilizó Pablo Laso para remontar (Sergio Rodríguez, Sergio Llull, Rudy Fernández, Marcus Slaughter y Felipe Reyes), tuvo el puntal en el base canario, que con 12 puntos en los últimos 6 minutos, con grandes entradas, suspensiones cortas, leyendo perfectamente cómo sacar ventajas de cada acción, cambió el rumbo del partido, acompañado por las dos canastas de Felipe Reyes tras sendos rebotes ofensivos, con el último, para certificar el 76-72 final.

En su conjunto, lo que vimos en el Palacio fue una sucesión de cambios en los sistemas, pero más importante aún, ejecutados por unas jugadores que mostraron que con su calidad, en el fondo quienes deciden son ellos. El talento del jugador, con libertad para hacer y maximizado por sistemas iniciales, plato muy apetecible para el aficionado. El emparejamiento entre Navarro Y Llull, el duelo Tomic-Begic, los arranques de Rudy Fernández y los momentos de inspiración de Oleson, sacaron a relucir el dominio de los bases incluso en la anotación, algo inesperado a priori. El próximo martes, la segunda confrontación. Cuentas pendientes y espectáculo garantizado.