UN CLÁSICO FINAL PARA TODOS

UN CLÁSICO FINAL PARA TODOS

Antonio Rodríguez

Cuenta la historia que en el primer campeonato de España, en octubre de 1933, los dos equipos madrileños, Rayo Club y Madrid C.F., como campeones de Castilla, llevaron a una encerrona a sus rivales campeones catalanes, Iluro Mataró y Juventus Sabadell, obligándoles a jugar los partidos de vuelta de las eliminatorias en los jardines de la calle Goya, campos de tierra donde era imposible ni botar el balón. Terreno donde los madrileños habían entrenado y habituado a lo largo de la semana. De lo que allí sucedió y de cómo remontaron las desventajas de los partidos de ida, fue tal el enfado entre los representantes catalanes que se creó, que algún avispado periodista se adelantó a decir que este deporte en pañales a buen seguro tendrá éxito, si ya desde sus inicios existe polémica entre los equipos de Madrid y Barcelona.

Y a bien que no se equivocó. Sea como fuere, lo que sí ha seguido predominando es el dominio de los dos clubes principales de ambas ciudades a lo largo de la historia de la Liga Endesa. Hasta en 10 ocasiones se han visto las caras en las finales Real Madrid y F.C. Barcelona Regal, y cuando encaramos la decimoprimera, el primer aroma que desprende es el de tradición. Han sido muchas batallas, duelos históricos y rivalidades memorables entre sus jugadores. En esta ocasión, será el próximo Domingo quien de el pistoletazo de salida en el Palacio de los Deportes de Madrid, escenario que verá arrancar por tercera vez esta final, de las cinco en las que estas instalaciones han sido testigos en una final de tal duelo.

Un recién llegado Fernando Martín desde la NBA, un inconmensurable Audie Norris plantando cara al Real Madrid liderado por Drazen Petrovic, el incontestable Arvydas Sabonis o la decisiva actuación con triples decisivos, de C.J. Wallace, han sido algunos de los protagonistas que han visto el techo que acogerá a estos jugadores el próximo día 9 de Junio.

Ganar ambos con la barrida que supone el 3-0, ganar en cuatro, llegar al límite de los cinco envites, incluso sentenciando a domicilio ese quinto encuentro... en lo referente a finales entre estos dos equipos, se ha visto casi todo. Nunca pensamos poder ver un hombre tan dominante como Arvydas Sabonis cuando el Real Madrid ganó por 3-0 a los azulgranas, en 1994, hasta que vimos a Pau Gasol y sus ansias por acabar rapidito la final, que el draft de la NBA esperaba, en 2001. Ver jugadores tan dominantes en su máximo exponente, han sido renglones dorados de esta confrontación. Recuerdos de héroes anónimos, como aquel imberbe Roberto Dueñas, infranqueable en la final de 1997, ganando el quinto en Madrid para el F.C. Barcelona, o aquellos Alberto Angulo y José Luis Galilea, que lograron una remontada histórica en el Palau Blau Grana, para brindar el trofeo de campeón a su compañero lesionado Alberto Herreros. Y aquellos duelos Martín-Norris, Petrovic-Epi, Solozábal-Corbalán, Navarro-Raül López.

Tampoco debemos olvidar los duelos de los banquillos. A los Pablo Laso-Xavi Pascual de la actualidad, dos entrenadores españoles también iniciaron la andadura de las finales en la Liga Endesa, como Lolo Sáinz y Antoni Serra, y entre ambas parejas, Aíto, Obradovic, Scariolo, Ivanovic, Plaza... tantos y tantos de los grandes de Europa que han condimentado este clásico.

En esta 30ª edición de las finales de la Liga Endesa, Real Madrid repite el logro de llegar a la final, algo tachado como proeza en el caso del F.C. Barcelona Regal, puesto que es la séptima final consecutiva que disputa. De sus evoluciones estaremos todos pendientes, porque tras ellas, existe mucha historia y tradición. Es el clásico y eso también pesa.