COMPETIR Y DERROTAR

COMPETIR Y DERROTAR

Antonio Rodríguez

Comentaba Juanma López Iturriaga en el segundo partido de la semifinal entre el F.C. Barcelona Regal y el Herbalife Gran Canaria, que ese pequeño paso entre competir y ganar un partido de estas características, a domicilio, para un equipo inferior en nombre, historia y sobre todo, en presupuesto, es en ocasiones un salto muy grande y su gran asignatura. Fíjense qué poca diferencia existe entre ambos conceptos. 6 pírricos puntos en el primer choque (69-63) y 4 aún más pírricos en el segundo (77-73). Intentando obviar polémicas arbitrales, estoy convencido que Pedro Martínez, ante de encarar estas semifinales tenía una meta inicial: competir. Y lo hicieron, vaya que sí.

Lastrados con bajas definitivas, como las de Jon Scheyer (el recambio de Chamberlain Oguchi es casi de nombre, que no de aportación), Xavi Rey (sin recambio) y con los problemas físicos de Ryan Toolson, muy mermado en el primer partido, hace tener una rotación extraordinariamente corta, amplificada aún más cuando el contraste es el equipo azulgrana, capaz de encontrar en el mercado a estas alturas, un notable jugador como Loukas Mavrokefalidis. Es cierto que del equipo de Xavi Pascual, su máxima figura, Juan Carlos Navarro, es un jugador con tanta personalidad que llegó a empecinarse en ser el mejor jugador de los suyos. Y hasta que no lo consiguió, no paró. Así, lo que el primer partido fue un suplicio (3/10 en tiros de campo, algunos de ellos en posiciones cómodas), el segundo, ayudado aún más por sus compañeros, debía ser el de la liberación. 21 puntos y un 8/19 que enmascaran los primeros lanzamientos erráticos, para volver a ser la gran estrella de siempre.

Vamos a intentar explicar, con ciertos números, el devenir de los dos encuentros que nos han brindado ambos equipos, intentando justificar las armas de unos para ganar, y otros, de estar a punto de ganar:

- Lo más destacado del primer partido fueron los puntos de banquillo de ambos conjuntos. La diferencia, sorprendente y poco habitual, fue de 30 a 2. Los minutos de refresco pasan por intentar mantener la cadencia anotadora que Pedro Martínez no pudo sostener, cuando rotó a sus hombres. 2 puntitos de Ryan Toolson fueron el paupérrimo bagaje en este aspecto. Sin embargo, ¿por qué mantuvieron el partido igualado? ¿Por qué ese parcial final de los canarios que hizo asustar hasta el escudo? Porque aceleraron el ritmo del partido. Herbalife Gran Canaria llegó a anotar hasta 20 puntos en jugadas con 10 o menos segundos de posesión, mientras el F.C. Barcelona Regal anotó 6 (excluyendo los procedentes tras rebotes ofensivos y las faltas provocadas en el último minuto, que sirven para parar el reloj). Aquí se tornó en fundamental Spencer Nelson (21 puntos), sacando y creando certeras transiciones rápidas, como un asombroso creador con sus 2.04 de estatura. En el segundo partido, tales cifras quedaron más niveladas (11 Herbalife Gran Canaria, 9 para F.C. Barcelona Regal).

- Los azulgranas jugaron con sus armas habituales, pero nunca con la efectividad como para irse en el marcador. De situaciones de pick & roll (ampliable a la asistencia a un tercer hombre, si éste saca ventaja del dos contra dos previo), tuvieron una efectividad de 6/13, para un total de 13 puntos -añádase un 2+1- y un pérdida de balón. Insistieron en esa jugada, pero no con la efectividad habitual entre jugadores con tal maestría, sobre todo su base Marcelinho Huertas. La buena defensa canaria, ya mostrada ante el Laboral Kutxa en tal jugada, el tener el lujo de contar con un hombre tan móvil como Eulis Báez, capaz de saltar y recuperar a una gran velocidad, limó la eficiencia de los hombres de Xavi Pascual. Otro motivo más para no poder irse en el marcador. Sin embargo, en el segundo encuentro, fueron más efectivos (5/6, para un total de 18 puntos, 7 de ellos en tiros libres), pero la utilizaron menos como se puede apreciar, buscando más situaciones de salidas de bloqueos, para facilitar el trabajo anotador a Juan Carlos Navarro, que urgía recuperar su confianza.

- Con jugadores como Ante Tomic y Erazem Lorbek, me parece escaso que la creación desde poste bajo (sean canastas o faltas desde esa posición, como asistencias para los compañeros), sea tan efectiva, pero tan escueta en su uso para los barcelonistas: 5/6, con dos asistencias, para un total de 12 puntos, en el primer enfrentamiento; 5/5, 12 puntos, acompañados de una falta provocada y una pérdida de balón en el siguiente.

- El juego del Herbalife Gran Canaria fue más de arranques en uno contra uno abiertos. La notable actuación del segundo partido de Brad Newley y Ryan Toolson (17 y 20 puntos respectivamente) en estas jugadas, muchas de ellas brillantes, helaron la sangre por momentos de los asistentes al Palau Blau Grana. Ambos fueron los estiletes en esa difícil papeleta, siendo los estandartes del carácter en general que ha mostrado el equipo de Pedro Martínez, del no rendirse nunca. En situación de poste bajo, Eulis Báez fue el jugador que más porfió en uno contra uno (3/5 en el global del equipo desde poste bajo, 7 puntos en total, con 2 pérdidas y 2 faltas provocadas de añadidura). A pesar de su falta de tamaño, una verdadera sorpresa la aportación del dominicano como “5” titular.

Tres poderosas estadísticas que se pueden sumar a los momentos de inspiración de Navarro, a triples decisivos de Wallace y Oleson, a los espacios que, esta vez sí, pudo crear Uros Slokar (7 puntos), o al 5/19 de los canarios en lanzamientos triples en la matinal del domingo. Un último dato numérico: Herbalife Gran Canaria tuvo un porcentaje de 1/6 en triples, estando totalmente abiertos. Es decir, que el tirador estaba solo, sin marca ni nadie que le punteara, producto sobre todo, de una buena circulación de balón. Buscando un símil, lo que en tenis llamaríamos 'errores no forzados'. Si ese pírrico porcentaje hubiese sido un poco más normal, quizás otra gallo hubiese cantado y quizás, el competir se hubiese convertido en derrotar al rival.

Ahora toca jugar en Las Palmas. El empuje de esa afición, esa cancha del Centro Insular de Deportes, donde los blaugranas han perdido en 7 de sus últimos 9 compromisos, llegan a teñir incluso las estadísticas, que acaban convirtiéndose en papel mojado.