CAI ZARAGOZA: EL QUE FUE Y EL QUE ES. EL DE SIEMPRE

CAI ZARAGOZA: EL QUE FUE Y EL QUE ES. EL DE SIEMPRE

Antonio Rodríguez

Si uno visita Zaragoza, muy posiblemente se tope en alguna conversación con un taxista o frutero, que les hablen indistintamente de dos conceptos diferenciados por el género del artículo que les precede: “el CAI” y “la CAI”. El segundo arrastra al primero. O lo contrario. El caso es que uno, el equipo de baloncesto de la ciudad, orgullo de toda la urbe, está respaldado por el otro, la Caja Inmaculada, la misma que patrocinó al antiguo C.B. Zaragoza y que lo hace ahora a esta nueva entidad que debuta en el Playoff de la Liga Endesa 2013. Y en una ciudad de baloncesto, al tipo de a pie, le gusta que eso sea así.

Porque, no lo olviden, Zaragoza es sinónimo de baloncesto. A saber: tres ediciones de la Copa del Rey (1983 -que aún era Diciembre-, 1991 y 2005), dos ediciones de Final Four de la máxima competición continental (1990 y 1995), llamada entonces Liga Europea y un Campeonato de Europa junior o sub-18 (2004), donde la generación de Sergio Rodríguez conquistó el cetro europeo.

El actual CAI Zaragoza como club, bien sabemos que no tiene nada que ver con aquel que 'cerró sus puertas' tras perder unos cuartos de final ante Estudiantes en 1996. Sin embargo, el aficionado sí es el mismo. El que sabe de baloncesto, el que vive el baloncesto y el que sigue disfrutando de su espectáculo en el pabellón Príncipe Felipe. Un recinto que se inaguró para mostrar al mundo el que para muchos puede ser el mejor equipo de la historia del Viejo Continente: la Jugoplastika Split de 1990. Acertando hasta en el momento de presentarse. Y como el aficionado es similar, sólo que ahora lleva a sus hijos en vez de ir acompañado de la mano de su padres, valora en su justa medida lo que es llegar a las semifinales de la Liga Endesa como la coronación que supone.

La ciudad está engalanada como en las grandes ocasiones. Aquellas en las que combatían con Barcelona, Real Madrid o Joventut de Badalona en semifinales en 1984-86-87-88 y 89. Por eso, estos paisajes resultan familiares, aunque no por ello signifique que sean menos gratificantes. Todo lo contrario. La exhibición del equipo maño en el pabellón de Valencia Basket en 'La Fonteta', consiguiendo el pasaporte para estar entre los cuatro elegidos (77-83), rompiendo así todos los precedentes que decían que un debutante en playoff, nunca superaba los cuartos de final, le encumbran como una gran sorpresa, que viendo su juego, ya no lo es tanto y el aficionado, volviendo a tener orgullo de club y bandera del éxito.

CAI Zaragoza es un equipo que se ha ido manteniendo sólido a lo largo de la liga regular, entre otras cosas, por su referente, el pívot Henk Norel que tan altas prestaciones ha aportado esta campaña. Y es asombroso ver cómo sin él, el equipo ha llegado a conseguir este premio. Variando una pizca en su juego, donde los interiores ya no son tan protagonistas ofensivos, sino que han facilitado el trabajo a los tiradores, se ha seguido encontrado la fórmula victoriosa. Y el pasado martes se dio fe de ello. Es sorprendente ver un recién llegado como Vladimir Golubovic, que haga un trabajo tan notable llevando tan poco tiempo en la plantilla, mostrando una gran seguridad en el rebote defensivo y capturando hasta un total de cinco rechaces en ataque (para un total de diez). Trabajo sucio impagable lleno de honestidad y profesionalidad. Y es una delicia ver cómo la gran mayoría de los componentes de la plantilla caísta se encuentran en su mejor momento de la temporada. Porque si no, es imposible explicar cómo Michael Roll puede mostrar tal seguridad en el lanzamiento exterior, auténtico martillo pilón de los valencianos en el tercer envite de la serie (19 puntos en momentos cruciales, 4/7 en lanzamientos triples), cómo Joseph Jones no falló ningún lanzamiento a canasta (5/5 en tiros de campo), o cómo Pedro Llompart tuvo la determinación de hundir al club que le vio nacer, con cinco puntos matadores en los momentos finales, para un total de 16 (5/6 en tiros de campo), que le han valido estar entre los focos de toda la Liga Endesa en estos días.

Y así están y así se presentan en estas semifinales para encarar el próximo y duro reto: el Real Madrid. Ambos equipos que son capaces de imprimir un alto ritmo en su juego, que pueden correr y que nos pueden brindar una exhibición en el tiro exterior impagable, porque entre otras razones, esa puede ser una de las claves de esta semifinal, tienen ingredientes más que sobrados para que lo que fabriquen, luzca. Los bloqueos se contarán por muchas docenas y las carreras de los aleros por kilómetros recorridos. Si a eso añadimos que el sentimiento de los cuatro bases preponderantes sea el de no tener miedo a nada, decididos a la hora de entrar a canasta o jugarse tiros ganadores, definitivamente esta serie que empieza esta tarde, pueden dar mucho de sí. Definitivamente, sí. Un espíritu desenfadado y valiente que enfrascan y definen perfectamente a sus dos entrenadores, Pablo Laso y José Luis Abós. Porque si no fuera así, no habrían llegado a estas cotas. Primer round en el Palacio de los Deportes de Madrid. Toca disfrutarlo.