MANUAL BÁSICO PARA UNA GRAN SORPRESA

MANUAL BÁSICO PARA UNA GRAN SORPRESA

Antonio Rodríguez

Hace aproximadamente mes y medio, charlaba con Joaquín Costa, presidente del Herbalife Gran Canaria, comentándome que esta 12/13 era la mejor temporada del equipo que preside en toda su historia. Sin certeza aún de clasificación para el playoff, pero en un cómodo baile entre la quinta y la sexta plaza en la tabla durante la liga regular que le daba tranquilidad, decía que el elemento diferenciador de esta temporada era la Copa del Rey. “Si llegamos a cuartos, el haber llegado a las semifinales en Vitoria, nos hace que esta sea nuestra mejor temporada”. Su cautela, la de un hombre enrolado a la Liga Endesa de una manera u otra a lo largo de más de 30 años, le impedía ver más allá del partido que tenían enfrente, aunque sí veía con optimismo alcanzar los cuartos de final. No sé, sinceramente si él podía barajar la posibilidad de llegar a las semifinales de la Liga Endesa, pero yo particularmente ni lo concebía.

Anoche, Herbalife Gran Canaria, completando una eliminatoria mágica, consiguió la plaza para tales semifinales, derrotando en Vitoria al Laboral Kutxa por 66-72. Una proeza sin precedentes para ellos, sobre todo tras glosar un camino de problemas y dificultades a lo largo de estos dos últimos meses, con la grave lesión de Xavi Rey y la también baja de su base titular, el estadounidense Jon Scheyer, dejando muy mermado al cuadro de Pedro Martínez, que para colmo, sufría para el primer envite otra baja más y fundamental, la de su escolta Ryan Toolson. A tales problemas se le fueron poniendo remedios de una forma u otra, como para poder solidificar un sueño en estado gaseoso, de los que no se puede palpar hasta que no se llega a un escenario imponente como el Fernando Buesa Arena y se consigue enfriarlo, hasta llegar a helarlo.

Si tuviésemos que hacer el repaso a un método práctico de cómo eliminar a un claro favorito, debiéramos seguir paso a paso esta eliminatoria.

1º partido. Enfrentamiento con numerosos errores en el tiro, que se reflejó en el pírrico marcador (57-56). Exceptuando un primer cuarto muy entonado, muy poco atrayente para el aficionado, pero que pareció mostrar que a ese ritmo, los canarios tendrían su opción, porque sorprendentemente, Laboral Kutxa no quiso acelerarlo. El final, con una sucesión de tiros libres fallados por los canarios, culminados por los dos consecutivos de Javier Beirán, que dieron paso al triple milagroso de Thomas Heurtel casi sobre la bocina, decantaron el partido para los baskonistas. Hirió a los insulares, desde luego, pero aquello no dejó huella. Importante en tiempos de playoff.

2º partido. Todo lo que el juego nos quitó el primer día, nos lo dio el segundo. En el Centro Insular de Deportes conseguimos ver un gran espectáculo, en la loca mañana del Domingo, que se recordará por muchos años en la Liga Endesa. Analizando previamente esta eliminatoria,, quizás el punto más importante a destacar, era el ritmo que pudieran imprimir Omar Cook y Thomas Heurtel, sobre todo teniendo en cuenta que en los canarios Tomás Bellas, acompañado del que ha sido tercer base durante toda la campaña, Oscar Alvarado, no llegan al nivel de excelencia física de los baskonistas. Pues Herbalife Gran Canaria forzó un ritmo rápido, aventurado, con la probabilidad que tendrían las de perder, sin pensar en dejar reservas. Y así consiguieron llevar el partido a un juego trepidante, dosificando con mucho mimo a Ryan Toolson, aquejado de un problema de aductores, hasta que tuvo que jugar los últimos minutos, alargados con cinco más de prórroga.

Nemanja Bjelica realizó un notable partido con excelsos lanzamientos exteriores, sobre todo en el segundo cuarto, y Tibor Pleiss evidenciaba sus progresos esta temporada, formando una pareja muy destacada en el pick&roll con Thomas Heurtel, haciendo mucho daño a los canarios con esa jugada. Pero éstos, a campo abierto, con Brad Newley y Spencer Nelson corriendo, contando con espacios, siempre mantuvieron la contienda muy igualada. Y aquí llegó el ejercicio de fe de unos jugadores, en conjunción con Pedro Martínez y su staff técnico y una afición de envidiar, puesto que en el minuto 37, Laboral Kutxa dominaba por 55-64 y nunca vieron la derrota. Y en un momento de paroxismo, llevando el partido al límite, dos triples consecutivos de Tomás Bellas y Spencer Nelson, condujeron al partido a la prórroga, junto a dos tiros libres de éste (los mismos que quitaron en Vitoria, dieron en Las Palmas: anotaron los 6 últimos del tiempo reglamentario). Aquello en la prórroga, no se podía escapar para los locales, certificado con un triple de Brad Newley, y llegando al límite físico, Herbalife Gran Canaria se llevó el triunfo (83-78).

3º partido. 48 horas después tan solo, de la cruenta batalla insular, nuevamente en el escenario baskonista, los canarios supieron manejar mucho mejor el partido. En Vitoria, el ritmo fue mayor que el previo en esta misma cancha, pero quizás no suficiente. Laboral Kutxa no supo gestionar la presión y siempre dio la sensación que a sus jugadas les faltaba un pase más. Desde aquí, remarcar la excelente, pero excelente defensa del 'Granca' en el pick&roll, donde ni Macje Lampe ni este nuevo invitado a crear peligro en esta jugada, Tibor Pleiss, sacaban partido (incluso hubo un momento en que Pedro Martínez sentó a Slokar, que sufrió mucho defendiendo esta jugada en Las Palmas, para poner en pista a Walter Tavares para defender al gigante alemán. Y le salió bien el movimiento de ajedrez). Sin ese dos contra dos inicial, Laboral Kutxa insistió en el lanzamiento triple como segunda opción, sin paciencia para generar alguna otra cosa. La línea de 6.75, les mortificó anoche (4/23 en tales tiros, un 17%), porque a su escaso acierto, se les unió la ansiedad hasta el extremo en el último cuarto, que fue certificando su derrota poco a poco.

Por los canarios, destacar a todo un equipo que tuvo una fe ciega en la victoria, pero hablando de jugadores, encumbrar a tres particularmente: Eulis Báez, que ha realizado un trabajo extraordinario bajo los tableros, siempre en inferioridad física, siempre en superioridad si hablamos de intensidad; Ryan Toolson, cuya exhibición en el último cuarto (16 puntos en él, para un total de 27), algo pocas veces visto, les guió el camino como un Mesías. Y yo me quedaría con el tremendo esfuerzo y el gran acierto mostrado por Tomás Bellas. El base madrileño del Herbalife Gran Canaria, exigido más allá del límite, ha realizado un playoff tanto en dirección, en anotación, como de obligaciones defensivas, de auténtico chapeau. Minimizó a Omar Cook e hizo resaltar la inexperiencia que aún tiene a Thomas Heurtel en el tercer y decisivo match, a pesar de su notable partido. Bellas ha dado toda una lección de cómo se debe afrontar la responsabilidad y tomar el mando cuando el titular, en este caso Scheyer, causa baja en un equipo al que se le debe guiar a las cotas más altas. La sospresa se materializó con un 66-72 final y un equipo exultante.

Herbalife Gran Canaria llega a semifinales. Por primera vez. Reconozco que me gustaría ver en estos momentos a Joaquín Costa, ese presidente optimista que mostraba con orgullo una semifinal de Copa del Rey. Pues aquí tienen unas semifinales de Playoff Liga Endesa. Para su afición.