C.B. CANARIAS, EL ÉXITO DE LA FE EN SU ESTILO

C.B. CANARIAS, EL ÉXITO DE LA FE EN SU ESTILO

Antonio Rodríguez

Eran unos de los pobres de la competición. Llegaban este verano a la Liga Endesa con mucha historia, pero con un zurrón semivacío. De la historia no se come, y en esta Liga Endesa, hay que alimentarse bien, porque si no, no sobrevives. Casi con ramalazos de los ochenta, aparecía el club entrenado por Alejandro Martínez, con la misma estructura del equipo que consiguió el ascenso directo desde la Adecco Oro, con algún añadido, pero poca cosa. En las últimas décadas, era habitual ver equipos nuevos o llevar tanto tiempo alejados de estas canchas que el aficionado medio apenas lo recuerda, cambiando casi el plantel entero, para “adecuarlo” a la máxima competición nacional. Aquí, como algunos parientes pobres en los ochenta (el mismo Canarias cuando ascendió tras un año en 1ª B, el Oximesa, el Cajabilbao...), por obligación debieron confiar en los que ascendieron, americanos incluidos. Porque aquí, lo de los europeos de calidad, se quedan para los equipos grandes. En Canarias eran dos americanos, como toda la vida, tirando a baratos, que conozcan la idiosincrasia del club. Y eso no significa que anoten más de 20 puntos de media cada uno, ni mucho menos. Eso significa que Levi Rost y Jakim Donaldson llevaban conviviendo con sus compañeros y una filosofía de club, unos cuantos meses ya. Y eso se valora más que otros razonamientos.

Pasear por el recinto Santiago Martín muestra lo que este club representa. Fotos y más fotos colgadas en sus pasillos de su historia, del Cajacanarias o del Naútico. De Eddie Phillips y Mike Harper, al ídolo Carmelo Cabrera o a Pedrito Febles. Lo que no ha cambiado en absoluto es el aspecto de las gradas cuando uno gira la cabeza. Pasión y fe por unos colores, como sucedía ya antes en el Juan Ríos Tejera, también de La Laguna.

C.B. Canarias ha hecho una travesía muy meritoria en esta Liga Endesa, porque ha sido fiel a su estilo y nunca lo puso en duda. A falta de una jornada para acabar su temporada, matemáticamente salvado primero y sin opciones para disputar el playoff después (quien les iba decir que tales opciones existieron hasta a falta de dos partidos), a los hombres de Alejandro Martínez junto con el mencionado entrenador, se les puede hacer el balance y colgarles la medalla de “sobresaliente” en esta ruta.

Empecemos por el final. C. B. Canarias ha conseguido en las seis últimas jornadas, una media anotadora de 95.8 puntos. Si lo comparamos con el líder anotador de la Liga Endesa, el Real Madrid, con 87.5 puntos de promedio, nos daremos cuenta del valor que tiene eso. De estas últimas 6 jornadas, cinco victorias y una sola derrota, la sufrida en pista del UCAM Murcia que les privó de seguir soñando con el playoff. No estamos hablando de unos locos bajitos suicidas, de un 'pim-pam-pum' sin criterio, sino de cimentar en puntos los triunfos del equipo. Y créanme, que esto no es una cuestión de correr como sucedía en otros tiempos. Para llegar a casi 100 puntos, se debe tener confianza y descaro para lanzar en buenas posiciones tras ser creadas, aunque el reloj de posesión diga que llevan gastados 10, 13 ó 16 segundos.

En una entrevista aquí publicada a Alejandro Martínez, nos hablaba de los diferentes aspectos que el equipo tuvo que mejorar. Era explícito cómo aterrizar en pistas históricas de la Liga Endesa, para sus jugadores era como ver el Coliseo romano, según sus palabras. Cómo superaron eso, cómo fueron ajustando tácticamente lo que inicialmente no funcionaba, sin entrar en pánico en dudar de sus principios baloncestísticos y cómo siguieron aplicándolos y finalizaron reforzándolos tras comprobar, que efectivamente aquello daba frutos. Fidelidad a un estilo.

Basados en un baloncesto total, donde muchos jugadores pueden jugar en dos posiciones distintas, sin un pívot grande ni de garantías, pero sí tirando de polivalencia, fueron escalando posiciones y ganando sobre todo, el cariño del aficionado medio de la Liga Endesa. Porque de los suyos, ya lo tenían ganado. En todo esto, el mérito del entrenador ha sido crucial. Alejandro Martínez ha ido aportando, con toda su humildad, un toque de aire fresco a la liga, pequeños ajustes y detalles para lograr metas importantes y quizás así, lograr el estandarte de equipo revelación, sin discusión. Incorporaciones como Blagota Sekulic o Saúl Blanco, han logrado en las Islas el mejor baloncesto de sus periplos en España.

Esta próxima semana se despiden de su afición ante el Laboral Kutxa. Será una ocasión especial, homenajeando todos los grandes ratos que han pasado unos con otros, sensación recíproca desde que en la jornada 2 se vieran las caras por primera vez con el uniforme de Liga Endesa. Se echará de menos el baloncesto en la Isla durante los meses estivales. El baloncesto de su querido C.B. Canarias, el escudo de una isla.