ASEFA ESTUDIANTES Y LA ENCRUCIJADA

ASEFA ESTUDIANTES Y LA ENCRUCIJADA

Antonio Rodríguez

Quizás sea un botón de muestra el partido que en la tarde de domingo disputó Asefa Estudiantes en el Palau Blau Grana ante el F.C. Barcelona Regal, saldada con derrota (78-65), de lo que han sido los males y las esperanzas del equipo. Llegaron a Barcelona con la careta teatral del drama, puesto que en sus últimas 8 jornadas de la Liga Endesa, tan sólo habían conseguido una victoria. Y eso, para un equipo que estaba en posiciones de playoffs, motivo de orgullo de un club que no hace más que mirar por el retrovisor lo vivido la temporada anterior, no era buena cosa. Porque Asefa Estudiantes se encuentra en tierra de nadie, a dos victorias de conseguir una plaza entre los ocho mejores, difícil situación cuando tan sólo restan dos jornadas.

El caso es que la imagen que dieron en el Palau fue buena. Toda la primera mitad dominada (26-33 al descanso), ante un rival con tal poderío, que aunque tenga a ciertos atenienses entre sus sus miras, siguen siendo los azulgranas, no nos engañemos. Con la eclosión anotadora de los locales en el tercer cuarto (30 puntos cuando repito, 26 puntos lograron en los primeros 20 minutos), Asefa Estudiantes aguantó y seguía en partido. Sin embargo, ese pabellón parece que tiene embrujo. Recuerdo unas declaraciones de Juan Antonio Orenga, refiriéndose a su etapa en el equipo colegial en el que comentaba que “estabas en partido y de repente, un triple de Solozábal, un par de ellos de Epi y sin darte cuenta, te veías 15 puntos por debajo. Pero ¿qué ha pasado?”. Pues más de 20 años después, sigue sucediendo lo mismo. En este caso, los ejecutores con sus triples fueron Marcelinho Huertas y Joe Ingles. Cuatro casi de manera consecutiva y los colegiales sin opciones.

Asefa Estudiantes se desinfló en ese último cuarto y no supo reaccionar, como se ha desinflado en este último “rush” final de competición. Los diversos problemas que fue padeciendo Carl English, su máximo encestador y referente anotador, junto con la bajada física de forma paulatina de Germán Gabriel (es normal que alguien como él comience de lujo la campaña y a partir de la segunda mitad, vaya decreciendo su rendimiento), que no pudo jugar el pasado Domingo, dejaron un vacío entre los colegiales que fue complicado suplir. Y ahora, cuando ven con desespero cómo han entrado en una dinámica de derrotas, ven con cierta esperanza cómo algunos de sus jugadores han ido creciendo y su rendimiento ahora es más que notable. De las tímidas incursiones en pista de Lucas Nogueira, se ha pasado a ser el principar baluarte interior de los estudiantiles, con buen dominio defensivo y amenaza constante en posiciones cercanas al aro. Kyle Kuric lleva 17.5 puntos de media en los últimos dos encuentros, superando con mucho el 9.5 que promediaba en las 28 jornadas previas, y ahora sí que su tiro exterior se hace notar. Jayson Granger, con 21 puntos en el Palau, cada vez muestra más consistencia.

Todos estos motivos de satisfacción, ver el arsenal de armas más amplio que nunca, quizás llegue tarde. Este buen momento, se cruza con un calendario corto y muy complicado. Tener que visitar las canchas del Caja Laboral y del Real Madrid en este mini calendario de 4 partidos, no es lo más halagüeño como para aspirar a una plaza de playoffs. Asefa Estudiantes ha crecido en estos malos momentos y eso es importante, pero este cruce de caminos es complicado. Quizás la determinación de la plantilla les hace tomar la senda de los triunfos. Por esperanzas, que no sea.