OTRA OPORTUNIDAD QUE SE ESCAPÓ

OTRA OPORTUNIDAD QUE SE ESCAPÓ

Antonio Rodríguez

Nick Calathes aplaudiendo a la afición del Uxue Bilbao, mostrando su pulgar hacia arriba en señal de respeto, elogiando su actitud, fue la más explícita imagen de toda la pasada final de la Eurocup. El base griego fue el verdadero líder y dominador del encuentro entre el Lokomotiv Kuban y el Uxue Bilbao, que dio nuevamente el título y por tercer año consecutivo, a un equipo ruso (75-64). Supo ser factor decisivo durante los 40 minutos y supo ser un caballero, intentando suavizar el mal trago de los miles de aficionados bilbaínos desplazados al Spiroudome Charleroi.

En Espacio Liga Endesa es de justicia reconocer la labor del Uxue Bilbao llegando a la final de la segunda competición continental, aunque se quedase en puertas de ser campeón y lograr, junto a un histórico título, el pasaporte para la Euroliga de la próxima campaña. “Cuando preparas el partido y tienes la mala suerte de no salir nada de lo que has entrenado, es complicado ganar” declaraba un abatido Fotis Katsikaris a la finalización del choque. “Llega a ser difícil cuando fallas bandejas y tiros abiertos muy claros”. El triste viaje de vuelta de los aficionados vascos era lo que más le dolía al entrenador griego. Pero es muy difícil ganar cuando llevaban 52 puntos a falta de 2 minutos y medio. Unos últimos 150 segundos que fueron un regalo en forma de esperanzas para tales aficionados, porque Uxue nunca se rindió, sufriendo y saliendo en contragolpes para reducir la ventaja con la mayor celeridad posible...hasta el fallo en la bandeja de Milovan Rakovic. La mala suerte se cebó con el equipo y eso se pagó.

Uxue Bilbao perdió porque enfrente tenía al Lokomotiv, un equipo hecho a base de talonario. Dígitos con muchos ceros. Porque poder fichar al guía y timón de todo un icono europeo como el Panathinaikos, como es Nick Calathes, hay que llenar mucho ese cheque. Porque a golpe de tal papel se fichó este verano a Richard Hendrix del Maccabi Tel Aviv, al Simas Jasaitis del Turk Telekom, a Alecs Maric también del Panathinaikos, a Jimmy Baron del Lagun Aro GBC, a Mantas Kalnietis del Zalgiris Kaunas con la temporada casi iniciada... Equipo nuevo de calidad muy contrastada, con la suficiencia de pagarles más que los clubes de donde procedían. Claro, este Lokomotiv estaba pensado para alzar esta Eurocup, para ser un equipo de Euroliga más, el año que viene.

En verdad que Uxue Bilbao no supo entrar en ningún momento en el choque. A un mal inicio le siguieron los mejores y únicos minutos de buen baloncesto de los bilbaínos, llegando a un 22-16 a favor, con la entrada de Adrien Moerman a pista, logrando 5 puntos consecutivos. Pero fue un espejismo. A partir de ahí, un parcial de 21-6 para los rusos fue una losa demasiado pesada que nunca, nunca supieron levantar los Mumbrú, Raül López, Zisis y compañía.

Al margen de la batuta de Calathes, a punto de lograr un triple-doble (10 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias), el partido se lo llevó su equipo, por su sapiencia a la hora de leer el partido. Entendió que en la zona se debía ganar tal enfrentamiento. Si las zonas estaban pintadas de rojo era porque de manera metafórica, allí se encontraban los martillos y los yunques que construían las bases y cimientos de la victoria. Y ahí mandaron los rusos, sea con su pareja de americanos, Richard Hendrix, con grandes asistencias, Derrick Brown, o el serbo-australiano Alecs Maric. Efectivos bloqueos y continuaciones, que también generó Mantas Kalnietis junto a Calathes, para poder tener el beneficio de buenos porcentajes de tiro, supliendo así su paupérrimo papel desde la línea de tres. Y eso, Uxue Bilbao no supo tenerlo. Según transcurría el encuentro, se forzaba y se arriesgaba más, siempre desde posiciones exteriores. Y no se pudo. 13/37 en tiros de campo al descanso, decía muy poco.

Y tras un tercer cuarto igualado, la paciencia de los rusos les llevó hasta una veintena de ventaja (65-45) inalcanzable, a falta de 5 minutos. Los ya comentados últimos esfuerzos de los bilbaínos por bajar la ventaja, en forma de homenaje a su afición, en muestra de su carácter y coraje, sirvió para enseñar otra cara.

Tras la victoria del Valencia Basket en Vitoria ante el Alba Berlin en 2010, Cajasol claudicó ante el Unics Kazan en Treviso, el Valencia Basket ante el Khimki en Moscú y ahora el Uxue Bilbao en Charleroi. Competición maldita para unos equipos de Liga Endesa que buscan soñar con títulos que llenen sus vitrinas, que glorifiquen sus carreras y que les de paso a competir, algunos por primera vez, en Euroliga. Era la gran ilusión del Bilbao Basket, que ya compitió en cuartos de final de esta competición hace dos temporadas.

La ocasión se escapó. Pero no hay que desfallecer. Ahora, a concentrarse en la Liga Endesa y pensar que Uxue Bilbao tiene capacidad y categoría -¡ah!, y afición, por supuesto-, como para llegar a posiciones de priviliegio, a alzar este título en breve. Orgullo tienen, carácter también. Quizás la suerte no les sea tan esquiva en un futuro.