
El proyecto del CEB Sant Jordi de Rubí, ganador de la segunda edición de los Premios Endesa Basket Girlz, ya ha puesto en funcionamiento la Zona 0, un espacio de apoyo psicológico para prevenir el abandono del baloncesto femenino durante la adolescencia.
El baloncesto no solo se juega en la pista. La confianza, la motivación y el bienestar emocional también son fundamentales para que las jóvenes sigan disfrutando del deporte. Con esta premisa nació «Sigue Jugando», el proyecto del CEB Sant Jordi de Rubí que se alzó con la segunda edición de los Premios Endesa Basket Girlz y que ya ha comenzado a hacerse realidad con la puesta en marcha de sus primeras acciones.
La iniciativa, impulsada por Deborah Valdívia, entrenadora del club, recibió una dotación de 10.000 euros para desarrollar un programa dirigido a prevenir el abandono del baloncesto femenino entre jugadoras de 12 a 18 años. Su propuesta parte de una idea fundamental: acompañar a las deportistas en su crecimiento no solo desde el punto de vista deportivo, sino también personal y emocional.
El primer gran paso ya está dado con la Zona 0, un nuevo servicio de consulta psicológica que ofrece a las jugadoras un espacio de confianza, escucha y orientación. El servicio, cuya inauguración oficial anunció el club el pasado 5 de octubre, permite solicitar citas para recibir acompañamiento psicológico y aprender a gestionar las emociones tanto dentro como fuera de la pista.
El proyecto contempla, además, otras acciones como talleres psicoeducativos, formación para entrenadoras y actividades de cohesión entre compañeras. Mediante estas herramientas, «Sigue Jugando» busca ayudar a las jóvenes a afrontar retos propios de la adolescencia, reforzar su autoestima y motivación, y fortalecer su vínculo con el equipo y el club.
Con la Zona 0 ya activa, «Sigue Jugando» demuestra cómo una iniciativa puede transformar una idea en recursos concretos para las deportistas. Porque fomentar el baloncesto femenino también significa crear entornos en los que las chicas se sientan escuchadas, acompañadas y con ganas de seguir jugando. Ese es el propósito de los Premios Endesa Basket Girlz: apoyar proyectos que contribuyan a reducir el abandono prematuro del deporte y a que más jóvenes encuentren en el baloncesto un lugar para crecer.

