Real Madrid y Valencia Basket, cronológicamente este fue el orden de clasificación, se enfrentarán hoy en una semifinal de Final Four histórica, sobre todo para los taronja. Un escenario privilegiado que pocas veces se ha dado y que motiva y da argumentos a nuestro baloncesto. En la primera ocasión en la que Europa concibió una liga, en la que varios representantes de un mismo país tenían opción de disputarla, ya tuvimos dos representantes. En 1992, en Estambul, cita histórica, Joventut y Estudiantes consiguieron subir a tal cúspide. Claramente, eran otros tiempos. Los estudiantiles no volvieron nunca más.
En 2007, otra cita en la que dos contendientes de nuestra liga, hacían guardia en puertas de la gloria que, como en 1992, tampoco llegó. En el OAKA, como en la actualidad, Tau Cerámica y el novato Unicaja, intentaron competir ante dos rivales, CsKA y Panathinaikos, demasiado poderosos entonces. Tampoco los malagueños han vuelto a disputarla. Desde entonces y hasta el actual Valencia Basket (que ya se quedó en puertas tras un quinto partido ante el Real Madrid, en 2011), ningún otro novato de la Liga Endesa ha comparecido en Final Four (porque nos parece algo inexacto decir que los baskonistas debutaron en tal evento en el Olympiski moscovita de 2005, cuando en la primera edición en 2001 de la actual Euroliga, jugaron la final en formato Playoffs).

Tanto los madrileños como los valencianos se conocen más que de sobra. Cierto es que se añade un toque de distinción respecto a los emparejamientos que ellos han tenido este curso por las más que sabidas lesiones de los madridistas. Sin sus dos pívots natos, Edy Tavares (quizás el jugador más determinante de la competición) y Alex Len, el dibujo táctico varía muchísimo de cara a este enfrentamiento directo. La reciente incorporación de Omer Yurtseven, solo para la liga doméstica, no será más que una noticia para el futuro en la tarde de hoy. Curiosamente, digamos que Sergio Scariolo deberá jugar a un plan mucho más similar al que juega habitualmente Valencia Basket bajo los designios de Pedro Martínez, con pívots abiertos y la búsqueda de rapidez y espacios.
Mucho se ha hablado como previa a la segunda semifinal de la tarde de hoy, pero desde Endesa Basket Lover, vamos a tratar los dos puntos que se nos antojan fundamentales hoy.
1.- Real Madrid: El juego de los interiores no-tan-interiores que ahora sí deben serlo. Entre la ornamentación del Real Madrid, cobra especial peso los tres jugadores que, siendo catalogados como aleros en la mayor parte de sus carreras, se pueden comportar como ala-pívots y deberán ser duros bastiones tanto en ataque como, sobre todo, en defensa: Mario Hezonja, Gabriel Deck y Trey Lyles. Proteger el aro junto al único pívot nato con el que cuentan en la actualidad, Usman Garuba, no perder la batalla en el rebote y tapar espacios ante la cantidad de ellos que siempre encuentran los valencianos, será una asignatura fundamental para ellos.
Pensamos que su dinámica en ataque será clave. Entre ambos suman 33 puntos de promedio en esta competición. Todo lo que puedan incrementar esa cifra será un plus vital para el Real Madrid. Y a pesar de la cabecera reseñada de este punto, en ataque hablamos más de la efectividad tomada desde su polivalencia. Cuanta más diversidad haya en su anotación, sea tiro exterior a base de triples y juego interior con puntos en la zona desde -más que probable- penetraciones a canasta, más posibilidades tendrán de éxito. Aquí hablamos de entradas a canasta y de los tiros libres que puedan provocar hombres como Lyles y Deck. Este punto nos parece clave.

2.- Los puntos en la zona de los exteriores de Valencia Basket. No es ningún secreto, pero hoy se remarca con más notoriedad la aportación de sus estrellas exteriores, Brancou Badio, Kameron Taylor, Darius Thompson y, sobre todo, Jean Montero, cuando entren a canasta. El que puedan sacar provecho desde ahí es la consecuencia final perfecta del trabajo que pretende Pedro Martínez: los espacios a abrir, el optimizar el hecho que no haya dos torres como Tavares o Len protegiendo el aro y que su velocidad sea mayor que la movilidad defensiva del Real Madrid, ponen su lazo en entradas a canasta con el daño que hace (y han hecho, sobre todo en los cuartos de final ante Panathinaikos), como camino de baldosas amarillas hacia el éxito taronja.
3.- El acierto de los grandes desde el triple. Apunten nombres: Matt Costello, Nate Reuvers, Jaime Pradilla; Trey Lyles, Mario Hezonja, Chuma Okeke. En el acierto de sus triples está también gran parte del éxito. Entre los tres valencianos, acumulan un acierto de un notable 38,7%. Entre los tres madridistas, 36,5%. Curiosamente, quien tiene el porcentaje más bajo entre los tres jugadores madridistas es, el que presumiblemente pueda ser más determinante: Mario Hezonja, con un 63 de 210 (30%).

4.- Ritmo y veneno dominicano: Andrés Feliz frente a su compatriota Jean Montero. Montero vs Feliz. Uno con más galones en su equipo que el otro, pero ambos jugadores con un talento y una disposición para sacar punta a su instinto, formidables. En sus guisos se cuece una salsa especial, muy de su tierra, ajenas a papeles, sistemas y designios desde los banquillos. Hay un momento en el que ambos piensan que deben decidir… a la espera de lo que, balón en mano, dicte su particular musa baloncestística.
Habrá más puntos de apoyo para cada uno, muchas pequeñas variables que decanten un partido que puede decantarse por detalles. Pero, desde aquí, hemos intentado plasmar sobre estos cuatro cimientos, un bosquejo de lo que veremos hoy. Lo que sí haremos es disfrutar porque, repetimos, cuando dos representantes se congregan en las más altas cotas de la élite europea, en esta Final Four, es tierra de disfrute. Suerte para todos.

















